Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rosa Chacel critica con dureza a Umbral

La nonagenaria escritora le califica de "cretino y verdadero imbécil"

La voz matriarcal de la literatura castellana se dejó escuchar ayer con una dureza inusual en el ámbito del Congreso Internacional de Escritores Castellano-Leoneses, Hispanoamericanos y Portugueses que se celebra en Segovia. La escritora Rosa Chacel, que en junio próximo cumplirá 96 años, se unió así a la larga lista de autores hartos de descalificaciones caprichosas y del envilecimiento del ambiente literario español. Tras manifestar que las críticas le influyen muy poco, Rosa Chacel se mostró especialmente molesta por el último libro de Francisco Umbral.

MÁS INFORMACIÓN

En la última obra publicada por Francisco Umbral, Las palabras de la tribu, hay alusiones directas a Rosa Chacel que han provocado sus duras palabras de respuesta: "Tengo el derecho a que me critiquen, pero Umbral dice una ordinariez y una estupidez asquerosa e imbécil, como que yo pretendía seducir a una señorita"."Hay que ser un tío cretino", agregó Chacel, refiriéndose a Umbral, "un verdadero imbécil, para decir una cosa así. No comprendo por qué una cochinada de ese género; que dijera que no le gusta mi literatura, qué le vamos a hacer. Eso es de un hortera, de esas personas secundarias de la literatura y no es cosa de un intelectual".

Francisco Umbral escribe de Rosa Chacel en su último libro: "Es una bruja cruzada de Mary Poppins", y sigue más adelante: "En las últimas novelas madrileñas de Rosa Chacel hay mucho amor, demasiado, por las hijas de las porteras". A una amiga suya, periodista donostiarra le previene en ocasión de una entrevista a la escritora: "Ten cuidado con las viejas encantadoras". La periodista donostiarra, según Umbral, le confirmó tras la entrevista: "Cuánta razón tenías, Paco. La vieja se me ha insinuado". En otras frases llega a decir: "Rosa Chacel es una vieja muy pulcra y anda con vagas poetitas evanescentes como Clara Janés".

Umbral figuraba en el Congreso Internacional de Escritores de Segovia -el primero de los actos organizados con motivo del V Centenario del Tratado de Tordesillas- junto a Elvira Huelbes, para asistir a un coloquio que serviría como acto de clausura a estas jornadas literarias, pero al cierre de esta edición aún no estaba confirmada su asistencia al acto ya que el escritor, según su esposa, estaba "delicado de salud" y padecía una "fuerte afección de garganta".

Rosa Chacel leyó unas páginas inéditas de un libro que comenzó a escribir hace tres años y que no descartó retomar; también señaló que estaba en Segovia "no como una maestra, al contrario, yo estoy en una posición sumamente modesta, pequeñísima, porque tengo la impresión de haber empezado ahora, me siento empezando".

La autora de Memorias de Letícia Valle aseguró que, pese a tener problemas de visión, está trabajando y añadió: "Por eso tengo un cansancio tremendo, estoy haciendo un esfuerzo enorme y parece que, a veces, la sangre no me llega a la cabeza, por lo que tendré que ponerme con la cabeza boca abajo, y eso me cansa".

Tras señalar que su obra está muy poco reconocida en España, de donde salió en 1940 a Argentina y Río de Janeiro hasta 1972, Rosa Chacel mostró poca preocupación por los premios, a los que ha sido siempre candidata, de los que dijo que "son muy políticos y estoy tan lejos de eso que no tengo esperanzas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de marzo de 1994