Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
A 24 HORAS DEL ULTIMÁTUM DE LA O.T.A.N.

Clinton pide a su país que este listo para combatir

Washington / Moscú

A poco más de 24 horas para que venza el plazo dado por la OTAN a los serbios, el presidente Bill Clinton pidió ayer a la nación norteamericana que esté lista para entrar en guerra y que se prepare para sufrir bajas si fuera inevitable. "Estamos decididos a actuar", dijo el presidente estadounidense en un discurso al país para informarle de la posición que ha tomado su Gobierno después de casi dos años de dudas y contradicciones en su política hacia Bosnia."Este siglo nos enseña que Estados Unidos no puede permitirse ignorar los conflictos en Europa", señaló Clinton al enumerar cuatro razones para justificar la implicación activa" norteamericana en Bosnia. Entre ellas el impedir que el conflicto se extienda y pueda "socavar la transición de los antiguos Estados comunistas a pacíficas democracias".

Clinton explicó a los ciudadanos que Estados Unidos no pretende involucrarse en Bosnia más de lo que hasta ahora ha hecho. Insistió en que no enviará tropas para imponer un acuerdo de paz y añadió que los aviones norteamericanos representarían aproximadamente la mitad del total de los que intervendrían en los bombardeos.

La respuesta de Rusia, tradicional aliada de Serbia, a las advertencias occidentales, corrió a cargo del viceministro de Exteriores del Gobierno de Moscú, Vitali Churkin, quien llegó ayer a Belgrado, donde se entrevistó con el presidente serbio, Slobodan Milosevic. Churkin informó que tenía la intención de trasladarse hoy mismo a Sarajevo y que se quedaría en la capital bosnia por lo menos hasta el lunes "para evitar cualquier imprevisto", añadió con un innegable sentido del eufemismo.

Churkin se mostró, sin embargo, muy claro en sus advertencias, al calificar de "episodio serio" los desacuerdos sobre el ultimátum de la OTAN. "Este episodio puede transformarse en crisis si a pesar de la iniciativa rusa, se producen por parte de la OTAN actos irreflexivos capaces de provocar la agravación de la situación en Sarajevo", añadió el diplomático ruso. Por su parte, el comandante en jefe de las Fuerzas Aéreas rusas, el general Piotr Deinekine, se mostró más expeditivo al asegurar en una entrevista por televisión que "la primera bomba lanzada por un avión de la OTAN significará el inicio de la guerra en Europa".

Los cascos azules rusos, mientras tanto, se dirigen hacia la capital bosnia en cumplimiento de la iniciativa diplomática de Moscú que facilitó la retirada serbia. Una primera avanzadilla del contingente de 400 hombres esperado en la capital bosnia llegó ayer a Lukavica, en los alrededores de Sarajevo, mientras se esperaba para hoy la llegada del grueso de la tropa.

'Ballet' diplomático

Otro episodio del ballet diplomático que se está jugando en tomo al ultimátum occidental se produce hoy en la base italiana de Aviano, cuyo uso sería fundamental en caso de bombardeo contra los serbios. Los ministros de Defensa de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia y Holanda tienen previsto reunirse hoy allí para efectuar un análisis conjunto de las informaciones procedentes de la zona del conflicto. El ministro francés, François Léotard, se desplazó ayer hasta el portaaviones Foch, que patrulla en las aguas del Adriático. Aseguró que la OTAN mantendría hasta el último momento su "actitud de intransigencia" ya que era ésa la que había permitido "que las cosas se desbloqueen".Por otra parte, el papa Juan Pablo II hizo ayer un llamamiento a las partes implicadas en la guerra para que "pongan fin a ese enorme baño de sangre". En una alocución dirigida a los fieles congregados en la plaza de San Pedro, el Papa declaró que existía una oportunidad real para la p az.

Por otro lado, representantes de la comunidad de Sant'Egidio, cercana al Vaticano, manifestaron ayer que los presidentes de Serbia, Bosnia y Croacia eran favorables a un viaje de Juan Pablo II a la antigua Yugoslavia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de febrero de 1994

Más información

  • Moscú advierte de una 'crisis' con Occidente