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La colección Clásicos Castalia cumple 25 años de páginas inmortales

Los 200 volúmenes de la colección Clásicos Castalia contienen 67.000 páginas inmortales. De Cervantes a Carlos Bousoño, del Poema del Mio Cid a Miguel de Unamuno, de Góngora a Juan García Hortelano: todos los clásicos desde la Edad Media hasta el siglo XX, en ediciones anotadas que incluyen un prólogo y una bibliografía. Fundada a mediados de 1967, esta histórica colección cumple 25 años, un aniversario que será celebrado hoy en Madrid con un acto en el que participarán, entre otros, el novelista Camilo José Cela, el crítico Miguel García Posada y el académico Alonso Zamora Vicente, director de la colección.La supervivencia de esta iniciativa a través del tiempo habla por sí sola de la vigencia de los clásicos. "Estos libros se reeditan mucho y se venden a lo largo de los años", afirma Federico Ibáñez, director de la editorial Castalia, que preside Soledad Soler. Entre las estrellas están Garcilaso de la Vega, Quevedo y, naturalmente, Cervantes. "No es manejada sólo por estudiantes, sino por todo el mundo al que le interesen los clásicos", añade. Ibáñez. Aunque en América Latina tiene poca implantación, la colección ha conseguido, enraizar en las universidades europeas y estadouniden es.

El número 200, que acaba de ser editado, es un Glosario de voces anotadas en los cien primeros, volúmenes de Clásicos Castalia, a cargo del CNRS (el Instituto de Investigaciones Científicas francés) y de la Universidad de Toulouse, en el que se puede descubrir que fardar significa, según Quevedo, "surtir a uno de ropa y ,vestidos", o, sacudir, según Gonzalo de Berceo, quiere decir "apartar". Este volumen recoge parte de las 80.000 notas que han acompañado a estas ediciones. El paso de los 200 títulos se produce con un autor contemporaneo: una antología del poeta vasco Gabriel Celaya. Un ritmo de ocho volúmenes por ano puede ser lento, pero es imposible darse prisa en la preparación de las ediciones.

El nacimiento se produjo por una iniciativa de Antonio Rodríguez Moñino, un exiliado, profesor de la Universidad de Berkeley (Estados Unidos), cuyo expediente de depuración caducó en 1966. Las ideas con las que nació siguen vigentes: textos contrastados -tomados de manuscritos o de las primeras ediciones-, aparato crítico, formato de bolsillo, cubiertas plastificadas y de diseño sencillo. Por Castalia han pasado cuatro directores (Rodríguez Moñino, José Fernández Montesinos, Fernando Lázaro Carreter y Alonso Zamora, Vicente) y 220 críticos, con una fuerte presencia de hispanistas, sobre todo británicos, franceses y norteamericanos. En 25 años han enriquecido la memoria de la lengua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de enero de 1994