La autotransfusión sólo se hará por prescripción facultativa
Un real decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros regula por primera vez en España la auto transfusión, es decir, la extracción y conservación de sangre de un donante-paciente para su posterior transfusión a esa misma persona. La nueva regulación estipula que sólo podrá efectuarse bajo prescripción médica y que el interesado, o bien su representante legal, deberá dar su consentimiento por escrito.La técnica, que empieza a implantarse en hospitales españoles, permite a un paciente que sabe con tiempo que se someterá a una intervención quirúrgica hacerse extraer su propia sangre para utilizarla en la operación. Muchos médicos consideran este sistema como el más idóneo para evitar cualquier tipo de infección a través de la sangre. Este tipo de donaciones se someterá a todos los requisitos imprescindibles, como son los análisis de agentes responsables del sida, hepatitis o sífilis. Si en alguna prueba dan resultado positivo, la sangre no podrá ser utilizada.
La normativa aprobada ayer aglutina todas las regulaciones anteriores existentes en España sobre los requisitos técnicos y condiciones en la hemodonación y los bancos de sangre, y las adapta a los nuevos conocimientos científicos. El decreto consagra los principios de altruismo y voluntariedad en la hemodonación. El acto de la extracción de sangre o de sus componentes estará bajo la tutela de médicos.
Como ya sucede, los donantes deberán someterse a un doble examen: inmediatamente antes de la extracción, un interrogatorio para descartar que haya dolencias contraindicadas y, luego, a un examen físico.


























































