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LA POLÉMICA CESIÓN DEL IRPF

Saavedra comprende la desconfianza de Pujol

El recelo catalán hacia la fórmula propuesta por el Gobierno fue la nota destacada de la conflictiva reunión de ayer. Previendo este obstáculo, el ministro de Administraciones Públicas, Jerónimo Saavedra, prometió, horas antes del encuentro, atender las viejas demandas del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, y, en cualquier caso, garantizó que dentro de tres años se hará borrón y cuenta nueva en la financiación autonómica para evitar "la continua competencia por ver quién se lleva más dinero".En declaraciones a Canal +, el ministro admitió comprender la desconfianza de los nacionalistas, porque, a su juicio, sus planteamientos han encontrado resistencias "durante diez años". Y añadió: "Quieren que se pase de las palabras a los hechos. Creo que pronto habrá hechos".

Pero sus palabras no convencieron a Maciá Alavedra, quien al término de la reunión fue categórico: "No estoy de acuerdo con la solución".

La Generalitat, explicó, mantiene dos reticencias básicas al acuerdo. La primera es que los objetivos recaudatorios no se revisen antes de tres años. 'El ministerio nos ha ofrecido un acuerdo que es por tres años, con una revisión al segundo año. Yo he venido con un mandato por tres años". No obstante, Alavedra admitió que, como prueba, dos años serían aceptables, si bien la última palabra al respecto la tiene el Gobierno de la Generalitat.

La segunda reticencia de la Generalitat es que el objetivo recaudatorio que se fije para cada comunidad y que será diferente para cada- una de ellas en función de distintos parámetros- no penalice la eficacia. La Generalitat teme que si se fija un objetivo recaudatorio demasiado alto saldrá penalizada, ya que será precisamente el objetivo recaudatorio el que se reste de la participación en los ingresos del Estado.

"Es evidente que debe haber un premio a quien más esfuerzo fiscal haga". Salavedra, quien hacía constar que queda toda una semana de reuniones por delante para llegar a un acuerdo.

Frente al escepticismo catalán, el secretario de Estado para las Administraciones Territoriales, Francisco Peña, afirmó en Las Palmas que la fórmula del Gobierno está "encarrilada". Según Peña, "no hay nadie radicalmente en contra" de la propuesta y, pese a ciertas declaraciones "altisonantes" las negociaciones son "fluidas" informa Ángeles

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de septiembre de 1993