Ahorro y enfermedad
Paso a comentarle lo que me ha sucedido en las taquillas de Renfe, empresa pública de ámbito nacional, y que, como tal, debiera considerar como esenciales y prioritarios en una democracia los principios constitucionales (véase el artículo 49 de la misma y todo el contenido de la LISMI o Ley de Integración Social del Minusválido).Presentando en taquilla el documento del Inserso solicité la tarjeta oro. La contestación, después de ir recorriendo sucesivas jerarquías, fue la siguiente:
"Sí, antes la minusvalía declarada por un tribunal se asimilaba a la tercera edad y tenía derecho a la tarjeta, ahora ya no; por tanto, no tiene usted reducción de ningún tipo".
Como soy esencialmente optimista y prefiero ver el lado bueno de las cosas, me dije: "Por fin he averigurado, a pesar de la celosa humildad con que lo oculta, un ahorro real del presupuesto. que ha llevado a cabo el Gobierno socialista".
Lo triste es que sea a costa de los más débiles en voz y voto, los minusválidos.-
secretaria de la Asociación de Lucha contra la Distonía en España.


























































