Ir al contenido
_
_
_
_

Filesa, olor rancio

Si las elecciones son el ritual mediante el que las democracias se renuevan a sí mismas, las convocadas en España para el 6 de junio tienen una tarea completa por hacer. (...)Al anunciar su decisión, el presidente, Felipe González, manifestaba que se había visto obligado a ello por la irresponsabilidad de la oposición. El deseo electoralista de capitalizar de forma prematura las acusaciones de corrupción en el partido gobernante, dice González, han hecho imposible la adopción de medidas necesarias para sacar a España de la recesión. Todo esto carece de base. (...) González ha decidido acudir a las urnas porque pensó que era más probable un empeoramiento de la situación que una mejoría antes de concluir su mandato, el próximo otoño. De aquí a entonces la economía no mejorará. España entró en la recesión a finales de 1992 y no muestra signos de recuperación inmediata.

Y así estaba la situación hace tres semanas, cuando Felipe González afirmó su intención de apurar la legislatura. Su auténtica preocupación es que desde entonces ha intentado infructuosamente que su partido diera una respuesta creíble a las acusaciones de corrupción. De esta forma, González ha abierto una brecha en el seno del partido socialista que apenas puede parchear. Una razón, quizá decisiva, para convocar elecciones anticipadas es la de asegurar que su partido no tendrá tiempo de dividirse antes de la consulta.

, 17 de abril

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_