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CONVOCATORIA DE ELECCIONES ANTICIPADAS

González adelanta las elecciones al 6 de junio

El presidente del Gobierno, Felipe González, anunció ayer la convocatoria para el próximo 6 de junio de elecciones anticipadas, que vendrán precedidas de una campaña electoral de 15 días. González atribuyó el adelanto de la convocatoria al clima político crispado, que le impide afrontar con rigor la crisis económica. El jefe de Gobierno negó tajantemente que la división de su partido sea la causa del adelanto electoral, frente a la opinión de los portavoces de los principales partidos de la oposición: Partido Popular, Izquierda Unida y CDS. Felipe González recibirá el Premio Carlomagno en Aquisgrán el próximo 20 de mayo, la víspera del comienzo de la campaña electoral.

El presidente del Gobierno, Felipe González, anunció ayer la convocatoria anticipada de elecciones legislativas para el 6 de junio. Los acontecimientos del último mes han hecho que González se desdiga de su reiterada afirmación de que la legislatura se agotaría. La creciente desunión en el PSOE, los malos augurios de las encuestas, el demoledor informe de los peritos del caso Filesa, el aumento del paro hasta los tres millones de desempleados y el descenso del PIB han forzado a González a disolver las cámaras.El presidente reconoció ayer que en los últimos meses no había sido posible el pacto social. González basó su decisión en que la crispación de la vida política española impide afrontar con sosiego la crisis económica. No relacionó explícitamente el adelanto electoral con la crisis interna del PSOE.

El deterioro político y económico fueron asumidos de manera separada por el vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra, y el ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, quienes le pidieron infructuosamente en julio último que disolviera las Cortes, ya que preveían que la situación empeoraría a lo largo de 1993. González se negó entonces, al confiar en que las perspectivas económicas iban a mejorar y su partido pospondría su lucha hasta después de las elecciones. Ni una ni otra previsión se han cumplido.

El jefe del Ejecutivo dio un carácter marcadamente electoral al anuncio de adelanto de elecciones. González, después de lamentarse de la "irracionalidad" y el enrarecimiento de la vida política, dijo que deberán ser los ciudadanos quienes decidan qué partido gobierna los próximos cuatro años.

El 'caso Filesa'

Dispuesto a decir sólo lo que quería, González rehuyó ante la prensa el factor de la crisis interna socialista como motivo de su decisión, así como el caso Filesa. Ambos acontecimientos han sido los jalones más demoledores para el PSOE, según reconocieron hace días dirigentes socialistas. "Estamos perdiendo votos a chorros", señaló un ministro, después de que el informe pericial sobre Filesa relacionara directamente a esta empresa con el PSOE.

Este asunto volvió a desencadenar la división de posiciones en el PSOE, entre la petición de responsabilidades políticas, en el caso de los renovadores y de González, y la resistencia del aparato a hablar de personas concretas. Esta semana, el PSOE ha estado al borde de la ruptura, como reconoció el sábado González.La imagen que ofreció Felipe González ayer, en su comparecencia ante los medios de comunicación en la Moncloa, contrastó vivamente con la de sólo dos días antes, tras la reunión celebrada con la comisión ejecutiva de su partido. Del abatimiento que mostró en la sede federal de su partido, por no haber resuelto el asunto de las responsabilidades sobre Filesa como hubiera querido, pasó ayer a la ofensiva contra el PP y a intentar que los ciudadanos consideren que un nuevo Gobierno socialista afrontaría en buenas condiciones el próximo cuatrienio.

El líder socialista marcó ayer lo que con toda seguridad serán las líneas de ataque contra el PP. González tratará de conseguir lo que no ha logrado en estos meses: colocar el reflector en el presidente del PP, Jos éMaría Aznar, y obligar a este partido a que explique sus propuestas concretas a la sociedad. González, quien se reunió con el Rey -desplazado expresamente desde Lanzarote para sancionar la disolución de las Cámaras- no dudó en responsabilizar al PP del clima "enrarecido". No ha habido forma, según González, de que "con esta derecha", se haya llegado a acuerdos institucionales. Puso los ejemplos de la elección del Defensor del Pueblo y la reformas de los reglamentos del Congreso y del Senado.

El, jefe de Gobierno reconoció que en los últimos días y semanas se había planteado la conveniencia o no de mantener a ultranza la legislatura hasta octubre, tal y como había manifestado en público repetidas veces. Lo cierto es que siempre las ha adelantado unos meses.González se extendió en las razones económicas que, a su juicio, aconsejan el adelanto electoral: "Compartimos con los demás países europeos un problema de crisis económica que, sin duda, se va a superar sobre la base de la seriedad, el rigor y en un clima donde no exista desasosiego o la crispación que estamos viviendo en el debate político. No me atrevería tanto a decir en la sociedad española".

Siguió su discurso electoral y dio vueltas a las mismas razones. "La razón fundamental es intentar que se reconduzca este clima de manera tal que un Gobierno legitimado por las urnas, que ponga la decisión en manos de los ciudadanos españoles, pueda desenvolver la política económica que necesita el país, en un clima más sosegado, donde cualquier iniciativa no reciba como respuesta inmediata y sin previo análisis, simplemente la descalificación que particularmente ha ejercido algún grupo de oposición".

Ataques a Aznar

González envió un golpe a Aznar que ya ha repetido en otras ocasiones: cuestionar su continuidad en el liderazgo de los conservadores. "Desde que soy secretario general he visto pasar a varios líderes del PP. A Aznar también lo veré pasar".

En esta misma línea, manifestó, tras recordar que la primera medida de la derecha francesa era "calcada" de la adoptada por el Gobierno socialista -mantener la estabilidad monetaria-, que "no vendría mal a la derecha española aprender de la derecha francesa el anteponer los intereses del país, que no son los de una suma de intereses particulares". Sus ataques al PP fueron continuos: "No utilizaré las mismas armas que la derecha, y no les recordaré tal y tal cosa".

González insistió en que continuaría a fondo el combate contra la corrupción y retó al PP al señalar que "ningún ministro, en mis más de 10 años de Gobierno, ha sido citado por el Tribunal Supremo" por asuntos de corrupción.

El jefe de Gobierno negó tajantemente que la crisis interna del PSOE fuera la causa de la convocatoria anticipada de las elecciones, tal y como insistieron ayer los portavoces de los principales partidos de la oposición. Sin embargo, el presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, incidía desde Japón en la herida interna. El pulso lanzado por el secretario de organización, Txiki Benegas, a Felipe González es "en alguna medida" el origen de la convocatoria electoral, según Leguina.

"Mantendremos nuestro proyecto político y no cederemos a las tentaciones demagógicas por dificultades; mantendremos la serenidad y el coraje sin concesiones que perjudiquen al país", manifestó González.

La convocatoria anticipada de elecciones supone la congelación de 30 proyectos de ley, entre ellos, el Código Penal, el de Ley de Huelga, la Ley de Arrendamientos Urbanos y el Plan Hidrológico Nacional.

El comité federal del PSOE proclamará el próximo lunes a Felipe González candidato del partido, elegirá el comité de listas y refrendará el nuevo comité de estrategia, todo ello presidido por González. El presidente del Grupo Parlamentario Socialista, Eduardo Martín Toval, manifestó ayer que habrá pocos cambios en las listas electorales del PSOE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de abril de 1993

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