LA ECONOMÍA DE AMÉRICA LATINA

Argentina y Chile afrontan el futuro con optimismo

Los ministros de Hacienda de Argentina, Domingo Cavallo, y Chile, Alejandro Foxley, han destacado esta semana los logros económicos obtenidos en sus países respectivos en los últimos años y han augurado unas buenas perspectivas de futuro. Cavallo y Foxley participaron, junto a Pedro Aspe, en un ciclo de conferencias organizado por la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España, que les acreditó como nuevos miembros. Los tres llegaron a Madrid procedentes de Hamburgo, en donde participaron en la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).Cavallo destacó en su intervención el clima de estabilidad alcanzado por Argentina y las nuevas posibilidades que se abren tras el ajuste realizado. "Hemos conseguido controlar la hiperinflación, mientras la economía está creciendo por encima del 7% anual y la inversión se incrementa a un ritmo del 30% cada año", explicó el ministro argentino. "La reestructuración ha aumentado la productividad de las empresas y ya se ha iniciado la repatriación de los capitales que abandonaron el país en la época anterior".

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Respecto al futuro, Domingo Cavallo indicó que "una vez trazadas las nuevas reglas del juego económico, vamos a acometer toda una serie de políticas sociales, entre las que destacan las relativas a jubilaciones, pensiones y seguridad social". A su juicio, "la transformación política y económica de los últimos años, ha llevado a Argentina a un nuevo periodo de su historia".

Apertura chilena

También el ministro de Hacienda de Chile destacó los logros obtenidos en su país en materia económica y social. Alejandro Foxley explicó que la transición política chilena se ha inspirado en la española. "Aprendimos de España cómo los partidos democráticos podían consensuar una política económica de ajuste", dijo en referencia a los Pactos de la Moncloa, "y hemos comprobado cómo ese esfuerzo daba sus resultados". "Los empresarios votan a través de sus decisiones de inversión y ahora están demostrando su confianza en el país", subrayó.

Foxley añadió, sin embargo, que no se pueden confiar por los resultados obtenidos en los últimos años. "Estamos en una etapa nueva y más difícil que la anterior, por el desgaste del entusiasmo inicial", afirmó. "Las necesidades insatisfechas empiezan ahora a hacerse insoportables. La reconversión se convierte en el punto neurálgico de la confrontación y la economía se enfrenta a problemas como los límites de la creatividad, el proteccionismo y la falta de competitividad en muchos casos".

El ministro chileno concluyó: "Tenemos exigencias nuevas y desafíos mayores". Aunque se mostró optimista sobre la capacidad de su país para integrarse en la economía mundial, "siguiendo el ejemplo de España, que es el modelo más exitoso de los últimos años".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de abril de 1993.

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