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El salón de Angulema centra sus homenajes en clásicos del comic

ENVIADO ESPECIAL

El dibujante Morris, el padre del popular cow-boy Lucky Luke, recogió el viernes por la noche el Gran Premio Especial 200 Aniversario que concede en esta edición el Salón Internacional de la Historieta de Angulema. En el Grand Font, el polideportivo local adaptado para la ocasión de la entrega de galardones, Morris conmovió al público con sus palabras: "Espero que no sea un premio de los que se dan al final de la carrera para decirle a uno que aún está a tiempo de retirarse con dignidad. Dejé de fumar, pero me resultaría muy dificil dejar de dibujar".

La velada de los premios incluyó también un sentido homenaje de Franquin (creador del Marsupilami) a su amigo Peyo (creador de los Pitufos), recientemente fallecido, y de Johan de Moor a su padre Bob de Moor, muerto el año pasado.

Mattotti y Tintín

Dos de las exposiciones consideradas menores por la organización del salón destacan por su calidad e interés histórico. La del pintor italiano Lorenzo Mattotti consta de 300 originales entre pinturas y sus tan ocasionales como acertadas incursiones en el mundo de la historieta. La destacable por su interés histórico es la exposición Le monde de Tintin, organizada por la Fundación Hergé, cuyo principal atractivo es la sistematización temática e histórica de los personajes y motivos del mundo del famoso reportero, lo que le da un tono pedagógico muy adecuado para el disfrute del público infantil. La muestra da las instrucciones necesarias para crear una historia con el estilo Hergé y contiene algunas reproducciones de objetos ligados a Tintín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de enero de 1993