Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hiroshi Nakajima, reelegido al frente lo de la Organización Mundial de la Salud

El Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reelegió ayer por 18 votos contra 13 al japonés Hiroshi Nakajinia como director general. La designación debe ser refrendada por la asamblea mundial, en mayo próximo. Nakajima, director de los laboratorios Roche en Japón y especialista científico de la unidad de vigilancia de medicamentos antes de dirigir la oficina regional de Manila, contó con la oposición de EE UU y de la CE y el apoyo de los países asiáticos y africanos.

El doctor Nakajima inició su campaña electoral con un nuevo concepto, la idea del paradigma de la salud, que busca "la necesaria reorientación de los objetivos de la OMS ante un mundo en plena reestructuración". La controversia que ha rodeado su mandato se agudizó desde que destituyó al número dos de la OMS, el argelino Mohamed Abdelmouniene, al hacer pública éste su candidatura para arrebatarle la dirección general de este organismo dependiente de la ONU * Las críticas a Nakajima se han centrado en el autoritarismo:) de su gestión y en su falta de fluidez comunicativa, apoyándose exclusivamente en sus más próximos colaboradores.La oposición a la reelección, encabezada por los Estados Unidos y la Comunidad Europea ha sido un reflejo más del enfrentamiento que mantienen los norteamericanos con Japón por conseguir una mayor representatividad en las altas esferas de la ONU. Japón se ha convertido en un importante contribuyente de los organismos internacionales.

A pesar de la intensa campaña de Estados Unidos y la CE en favor de Abdelmournene, Nakajima contó con el apoyo de los países asiáticos y africanos, así como de los tres países latinoamericanos intregrantes del consejo: Bolivia, Uruguay y México.

Medidas urgentes

En medio de esta pugna, el ministro de Sanidad francés, Bernard Kushrier, ha criticado la falta de acción de la OMS ante las situaciones de urgencia sanitaria en el mundo.Con todo, los expertos consideran que la medida más urgente es reestructurar tanto el cometido como la relación que hay entre las seis oficinas regionales, completamente autónomas, y la sede central de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra.

La nueva reconsideración del funcionamiento de la OMS prevé evitar el funcionamiento vertical determinado por los programas (sida, enfermedades tropicales, vacunación) para promover la instauración de un enfoque global a nivel nacional e intersectorial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de enero de 1993

Más información

  • Designado por 18 votos frente a 13