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Un Juan Español de 76,8 años

Europa tendrá en el año 2020 más personas mayores de 60 años que menores de 15

¿Revolución gris? ¿Guerra de la tercera edad? Existen muchas acepciones para designar el nuevo cambio en la estructura de la población que afecta a los países desarrollados. Las estadísticas, tozudas una vez más, señalan que Europa tendrá en el año 2020 más personas mayores de 60 años que menores de 15. España, debido a su bajísima tasa de natalidad (1,3 hijos por mujer), atravesará ese umbral unos años antes.La población española, una de las últimas en incorporarse al aparato político-administrativo de la Comunidad Europea, lleva camino de constituirse, sin embargo, en uno de los grupos más viejos de la vieja Europa si se mantiene la progresión prevista del actual saldo vegetativo, que es negativo. El jubilado español, que tiene una esperanza de vida media de 76,8 años (muy alto si se compara con los 34,7 años de esperanza de vida en 1900), superará en número, antes del año 2000, a la población de menores de 15 años.

En el resto de los países europeos se sigue más o menos la misma línea. Según los últimos datos de la Oficina de Estadísticas Sociales (Eurostat), una quinta parte de la población de la CE tiene más de 60 años. Las personas mayores de 80 años constituyen el 3,4% de la población comunitaria. En el resto del mundo, tan sólo Estados Unidos y Japón comparten con Europa el mismo ritmo de envejecimiento.

En España, la población de personas mayores de 65 años es de 5.370.000 de habitantes, lo que equivale a un 13,8% del total de la población (que asciende a 38.872.268 habitantes), según los datos del último censo oficial de población correspondiente a 1991.

Viejo por decreto

"Es muy malo que uno sea viejo por decreto o por la fuerza de las estadísticas", dice Luis José Serrano, presidente del Consejo Nacional de Mayores y de la asociación Panteras Grises, que agrupa a 70.000 jubilados de toda España. "Una es la edad del DNI y otra es la edad que cada uno llevamos dentro", añade este jubilado de 72 años que dedica muchas horas a intentar resolver problemas de asistencia y a asesorar a los jubilados españoles.

Serrano afirma que los jubilados no se pueden declarar en huelga, "tampoco podemos insultar a nadie, porque hemos recibido buena educación, pero podemos manifestarnos e incluso cortar el tráfico para reivindicar nuestros derechos".

En los últimos 10 años, el número de jubilados ha crecido en España un 25%, es decir, algo más de un millón (en 1980 eran 4.230.000) y a comienzos del próximo siglo habrán superado el umbral de los 6,5 millones (el 17% de la población). En el año 2020 su importancia ascenderá :más arriba del 20%, en el 2030 el25%, y antes de transcurridos 50 años, es decir, antes del 2040, la población de más de 65 años supondrá más del 30% del total de la población española, aproximándose a los nueve millones.

"Con todo esta materia prima electoral es normal pensar que los partidos políticos se preocupen ya por nosotros", dice Serrano, "y tendrán que tenernos cada vez más en cuenta. Pero hay problemas más acuciantes que los políticos en estos momentos, como son los de una jubilación digna y la posibilidad de una plaza en una residencia para aquellos que lo deseen. El anciano debe estar en su casa o con sus hijos, pero si esto no puede ser ha de , tener la posibilidad de elegir una residencia, a ser posible pequeña, para que pueda vivir como en familia".

En la actualidad existen 107.000 plazas en residencias para mayores de las que tan sólo un tercio pertenecen al sector púbalico. Los precios por estancia en las residencias oscilan entre las 40.000 y las 200.000 pesetas al mes.

El crecimiento dé la población de jubilados establece un fuerte contraste con el decrecimiento de la población en general y sobre todo con el derrumbe de los menores de 15 años, ya que, de proseguir las actuales pautas de crecimiento, la población española tendrá 10 millones menos de habitantes dentro de 50 años.

Debido, entre otras cosas, a la baja tasa de natalidad, desciende de forma muy acelerada el número de menores de 15 años de tal manera que ahora son 7,6 millones y en el 2000 existirán 5,6, es decir, dos millones menos que los recogidos en el censo de 1991.

Ahora el 6,06% de la población adulta de 54 a 66 años -la población en fase de prejubilación- es analfabeto, el 39,79% no tiene estudios, el 39,06% tiene estudios de primer grado, el 11,07% tiene estudios de segundo grado y el 4,02% tiene estudios universitarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de diciembre de 1992