El PSOE aprueba una, enmienda que reduce a la mitad el impuesto sobre las galerías de arte

Las galerías de arte no pagarán el próximo año las 60.000 pesetas anuales del impuesto de actividades económicas (IAE), previstas en la Ley de Presupuestos de 1993. Gracias a una enmienda del Grupe, Socialista, esa cantidad se reducirá a la mitad en el caso de las grandes ciudades. Esto evitará que la cuota mínima municipal del IAE a pagar sea igual para una galería de Barcelona o Madrid que para otra de una pequeña población.

El responsable de cultura del PSOE, Salvador Clotas, calificó esta enmienda de positiva, ya que "hay una gran parte de galerías que no se pueden permitir pagar estas cuotas". En parecidos términos se expresó Joan Anton Maragall, vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Galerías de Arte, que reúne a un total de cinco colectivos: dos madrileños, dos barceloneses y uno valenciano.Maragall declaró que las galerías vuelven, de esta manera, a formar parte del colectivo fiscal que integran comercios de antigüedades, sellos, numismática, minerales sueltos o en colecciones, fósiles, insectos, conchas, plantas y animales disecados. Con ello desaparecen del epígrafe 615.5 de la ley de Presupuestos creado para el llamado "comercio de obras de arte al por mayor", que tan graves consecuencias impositivas hubiera tenido para el sector.

El vicepresidente de la fiederación manifestó que agradecía la iniciativa legislativa tanto del Grupo Socialista como la del .Grupo Catalán -integrado por Convergéncia i Unió (CiU)_, que también ha presentado una enmienda en el mismo sentido. El texto socialista establece que la cuota mínima municipal no esté unificada en 60.000 pesetas, sino que en las ciudades de más de medio millón de habitantes sea de 32.000 pesetas; en poblaciones de entre 100.000 y 500.000, ha bitantes: 25.000 pesetas; en localidades de entre 40.000 y 100.000 habitantes, 19.000 pesetas; y para poblaciones de entre 10.000 y 40.000, 15.000 pesetas.

De haber prosperado la ley en su redacción actual, es decir sin la aceptación de la enmienda, los galeristas hubieran debido pagar incrementos superiores al 100%, en un momento de crisis generalizada en los mercados de arte. La cuota mínima de 60.000 pesetas se hubiera visto gravada de aplicarse los coeficientes multiplicadores previstos en la ley de Haciendas Locales. Ello supondría una multiplicación de hasta 1,4 en municipios de hasta 5.000 habitantes; 1,6 en poblaciones de entre 5.000 y 20.000; y hasta 2, en ciudades de más de 100.000habitantes. A ello había que añadir la aplicación que sobre la nueva cuota podían haber hecho los ayuntamientos para ponderar la situación fisica del establecimiento correspondiente en el término municipal, en atención al lugar donde el negocio esté ubicado. El mínimo, según las citadas escalas, no debe ser inferior a 1. En ningún caso se puede superar el 2.

Recargo a diputaciones

A ello había que añadir el recargo que sobre este impuesto municipal pueden establecer las diputaciones, que no puede ser superior al 40%. Ante esta situación, los galeristas mantuvieron contactos con diversos grupos parlamentarios, que han desembocado en la presentación de estas enmiendas. El objetivo de los galeristas era intentar la aprobación de las enmiendas a su paso por el Senado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de diciembre de 1992.