GENTE
François Mitterrand,
presidente francés, a pesar de su agenda de problemas, personales y de los otros, aseguró anoche que hoy degustará ese célebre vinillo llamado beaujolais, del que los franceses lanzarán alrededor de 70 millones de botellas a viajar por el mundo. Y esto, como todos los años, porque es el tercer viernes de noviembre, simplemente. Es un rito más, lo de ha llegado el beaujolais, que ya empipa a Londres, Nueva York, Tokio y, desde hoy, a los bistros de una cadena de Madrid y algún otro local, correrá locamente en espera de que a los cosecheros españoles se les ocurra que algo similar llegue cada año, como el día de Todos los Santos, sin fallo.


























































