Sin arrogancia ni intolerancia

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, definió como acto positivo el celebrado ayer en homenaje a la lengua. Pujol se refirió a las anotaciones históricas del discurso de Lázaro Carreter para recordar que durante casi 300 años se han perseguido las lenguas que no eran la castellana. La recuperación no llevará sólo 10 años, dijo Pujol, que alabó el carácter "convivencial" del encuentro celebrado ayer, "en la línea de lo que debe ser la Constitución de España como realidad plurilingüe, pluricultural y plurinacional".
Las comunidades bilingües estuvieron representadas en los discursos por José Antonio Ardanza, que saludó y se despidió en euskera. Ardanza deseó que se logre la convivencia armónica de todas las lenguas como reflejo de respeto y convivencia, dando la espalda a los tiempos en que "la arrogancia y la intolerancia de unos, aprovechándose de la inferioridad, la indefensión incluso la desidia de otros, han trastocado ese equilibrio armonioso".


























































