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El Congreso Mundial de la Energía apoya el uso de centrales nucleares

El XV Congreso del Consejo Mundial de la Energía (CME) terminó ayer en Madrid tendiendo la mano a la energía nuclear y destacando que tiene mucho futuro. La conferencia, cuyo lema ha sido Energía y vida, y que fue clausurada por el príncipe Felipe, puso el énfasis en aclarar que desarrollo económico y protección del medio ambiente no son incompatibles. El CME pidió a la OCDE que ayude económicamente a los antiguos países socialistas a mejorar la seguridad de sus centrales atómicas.

Respecto al cambio climático, este congreso, que ha reunido a 35 ministros de Energía, ha añadido una nueva terminología al debate medioambiental: hay que seguir una estrategia de "prudencia" y "mínimo remordimiento" para poner freno al vertiginoso aumento de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. Es decir, hay que llegar a un equilibrio entre el desarrollo económico y las medidas de control de forma que si llega a producirse el cambio climático, a nadie le remuerda mucho la conciencia.El Príncipe Felipe dijo ayer en la clausura que "el aprovechamiento de los recursos naturales y la conservación del medio ambiente tienen que ser desarrolladas pensando en las generaciones venideras". Apeló a que el mundo necesita "un clima de máximo consenso y entendimiento".

Ayudas de la OCDE

John Baker, vicepresidente del Comité de Programas del CME, destacó dos recomendaciones del congreso: "Apelamos a las Naciones Unidas para que proporcionen un mecanismo para un mejor diálogo entre los países industrializados y en desarrollo sobre la transferencia tecnológica. Recomendamos a la OCDE que asegure inmediatamente los fondos necesarios para ayudar a los países del este europeo y la antigua URSS a mejorar sus centrales nucleares"

El CME, que en los congresos de 1980 y 1989 ya recalcó "el papel esencial de la energía nuclear", terminó ayer tendiéndole una mano amiga a esta fuente energética. Entre los esfuerzos a desarrollar en los próximos años, Baker destacó el de "sostener y desarrollar la capacidad mundial de producción de energía nuclear de forma segura, concienciando de su necesidad a la opinión pública". Las otras conclusiones del congreso son las ya incluidas en el informe Energía para el Mundo del Mañana: el desarrollo tecnológico y el libre mercado son las claves para armonizar el desarrollo y la mejora del entorno; y las energías fósiles -carbón, petróleo y gas- seguirán siendo las principales hasta bien en trado el próximo siglo.

Respecto a la aplicación de impuestos verdes a las energías contaminantes, el CME señala que aunque el público se muestra sensible a los problemas medioambientales y demanda más productos verdes, "no parece haber llegado a la madurez de reconocer que sus demandas de consumo son precisamente la causa de la contaminación del entorno y que son ellos, los consumidores, los que deben pagar".

Greenpeace y Aedenat protestaron ayer frente al Palacio de Congresos porque el CME quiera hacer ver que la energía nuclear es buena para luchar contra el cambio climático.

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