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Un maremoto provoca decenas de muertos en la costa mearagüense

El pánico se apoderó de los mearagüenses a lo largo de las últimas horas, después de que un maremoto de alta intensidad destruyera la noche del martes varias poblaciones del la costa occidental del país y provocara más de medio centenar de muertos, casi 500 heridos y al menos 160 desaparecidos. Los supervivientes declaraban ayer que de repente el mar, con olas de entre 10 y 50 metros de altura, avanzó con efecto depredador sobre poblaciones enteras, regando las calles de cadáveres y arrasando con todo lo que se encontraba enfrente. La mayoría de las víctimas son niños.

Fue una noche de terror, según los diferentes testimonios recogidos, que provocó la alarma inmediata en la capital del país, Managua, distante unos 70 kilómetros de la zona de la catástrofe. Managua! no fue afectada, pero sus habitantes volvieron a recordar con pánico el cruel terremoto que la destruyó hace 20 años. Sus hospitales, ya que la zona afectada carece de infraestructura sanitaria, fueron recibiendo en las últimas 24 horas heridos desde la costa, hasta quedar colapsados sus servicios,.El maremoto, con una magnitud de 711 grados en la escala de Richter, tuvo su epicentro a 100 kilómetros del puerto de Corinto, el más importante del país.-Todo ocurrió a las 19.16 hora local del martes (2.16 hora peninsular española del miércoles) cuando, en las tranquilas poblaciones del Pacífico, la mayoría de la gente, de extracción humilde, se disponía a cenar o se encontraba descansando.

Nada hacía predecir horas antes que la zona pesquera y turística de San Juan del Sur, Mazachapa, Pochomil, Casares, La Boquita y Huehuete, las más afectadas por el temblor procedente del mar, iba a ser presa del efecto destructor de un maremoto. Incluso los turistas extranjeros que habían elegido esta atractiva zona de playas paseaban por los diferentes balnearios y centros de recreo como si no fuera a ocurrir nada.

La misma tranquilidad reinaba entre los pescadores, que habían salido horas antes a faenar en alta mar y que hasta ayer se encontraban desaparecidos. Algunas de las víctimas son extranjeros. Hasta media tarde de ayer se desconocía si entre los muertos o desaparecidos había algún ciudadano español. En cambio, según los primeros recuentos, un ciudadano belga fue encontrado muerto, dos finlandeses están desaparecidos y hay varios italianos heridos.

El efecto del oleaje y sus violentas corrientes no pudo ser resistido ni por los cimientos de las casas ni por los humanos. Los más fuertes lucharon como puedieron agarrándose a cuanto encontraban, pero los más débiles fueron arrastrados inmediatamente por las aguas. La mayoría de las víctimas, unas por inmersión y otras por choques violentos, fueron niños. Desde Managua se recomendó a la población, dado que fueron detectados pequeños temblores posteriores, que se refugiara en zonas altas del interior.Primeros saqueos

El Gobierno decretó el estado de, emergencia en todo el territorio nacional y fuerzas especiales del Ejército Popular Sandinista intentaban impedir los saqueos que comenzaron a producirse en las zonas afectadas. Tétricas eran las imágenes de Mazachapa,"con unos 20.000 habitantes, donde los cadáveres fueron depositados en. el altar mayor de la iglesia. Y horrible el número de personas que -aparecían con miembros seccionados o con sus rostros brutalmente golpeados.

Al ocurrir de noche la catástrofe, los trabajos de rescate fueron muy difíciles y se tuvo que esperar a la mañana de ayer para efectuar un mejor rastreo, ya dirigido por el Ejército, la Cruz Roja, bomberos y numerosos voluntarios reclutados por la Iglesia Católica. Se calcula que más de 1.500 personas han perdido sus hogares.

Chamorro pide ayuda al mundo

La presidenta de Nicaragua, Violeta Chamorro, hizo ayer un dramático llamamiento a la comunidad internacional para que ayude a su país a hacer frente a esta nueva catástrofe producida por el maremoto que el martes por la noche sacudió la costa del Pacífico. "Sólo pedimos un pedacito de pan.", dijo.Chamorro pidió a la población "calma y resignación porque éstas son cosas de Dios", y la conminó a no dejarse tentar por el pillaje. Nicaragua, no obstante, vive aterrada por este seísmo, el más importante desde el terremotó que destruyó Managua en 1972.

El llamamiento de Violeta Chamorro, que en la madrugada de ayer se reunió con su Gobierno y mandos del Ejército sandinista, se produce en un momento delicado en las relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua. El Senado norteamericano mantiene congelada una ayuda de 100 millones de dólares porque estima que Chamorro se ha entregado a los sandinistas. Esta nueva catástrofe ha impulsado una reunión urgente de los embajadores occidentales para evaluar las necesidades del país

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de septiembre de 1992

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