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Tribuna:

La obra en el tiempo de Carlos Fuentes

Una forma tangencial de medir la riqueza y la libertad de la obra que a lo largo de casi 40 años ha venido produciendo el escritor mexicano Carlos Fuentes es a través de los comentarios llenos de angustia -aunque también divertidos- de sus traductores, según el autor del artículo. Perea es uno de los participantes en el curso sobre Carlos Fuentes que hoy termina en El Escorial con la lectura por el autor de Terra nostra de unos textos pertenecientes a su próxima novela.

Libros como Terra nostra, Cristóbal Nonato o La región más transparente son verdaderos retos para el traslado a otras lenguas, más que por el volumen físico, por la gran cantidad de inteligencia, astucia narrativa, erudición y, sobre todo, imaginación que el autor ha puesto siempre en el interior y en los alrededores de su escritura. Pero también por la enorme libertad con que estas obras fueron concebidas en el idioma original. El español de Fuentes está construido sobre las mejores tradiciones hispánicas y es punto de encuentro de otras grandes tradiciones literarias, artísticas, políticas, donde han brillado los nombres de William Faulkner, Melville, Stendhal y otros tantos autores, que se sospechan entre líneas de sus libros.En este sentido, muchas páginas del autor de Aura parecieran esos frescos del Renacimiento o esas secuencias filmadas por Luis Buñuel que, limitadas en apariencia por un marco convencional, no hacen sino invitar al espectador a un recorrido por la imaginación que se despliega más allá de lo apresado, a una aventura siempre iluminadora.

Desde los Días enmascarados, su primer libro de cuentos, Carlos Fuentes tuvo siempre presente aquella idea compartida con Luis Buñuel de que el único acceso a una imagen justa del mundo estaba en la subversión de las convenciones narrativas, artísticas, sociales.Sólo haciendo un corte trasversal sobre la catarata de tópicos y engaños que recubren a diario nuestra vista se hace posible, según esto, alcanzar una imagen propia de lo apenas sospechado, una imagen. propia pero al mismo tiempo compartida. Si bien esta inclinación puede apreciarse con la lectura de los primeros cuentos de Fuentes, la misma estaba ya presente en las críticas sobre literatura, arte y cine que el autor venía publicando en la revista Universidad de México desde principios de los años cincuenta.

Es importante señalar que el cosmopolitismo reflejado por la literatura de Carlos Fuentes, ese espejo a través del cual ha logrado devolver una imagen crítica, siempre polémica de México e Hispanoamérica en general, así como el gusto por escribir sobre autores, pintores o corrientes cinematográficas inéditas en México, es otra de las tradiciones de este país que, en este siglo, iniciarían Alfonso Reyes -importante guía en las lecturas y en la escritura de Carlos Fuentes- y Martín Luis Guzmán, y que se continúa hoy día en narradores contemporáneos de Fuentes o más jóvenes, como Salvador Elisondo, Juan García Ponce o Guillermo Samperio.

Autor de libros medulares dentro de la bibliografía de temas hispanoamericanos, así como de novelas que abrieron en su tiempo cauces nuevos a la escritura literaria y ensayística, Carlos Fuentes participó activamente en el movimiento que renovaría la cultura mexicana. En la Revista de Literatura Mexicana, en El Espectador, publicaciones cofundadas por él, así como en otros tantos suplementos nacionales de entonces, Fuentes proyectó siempre la misma pasión que hoy manifiesta en sus proyectos para televisión, así como en sus últimos libros.

Fuentes ha creado una literatura rica, estructuralmente moldeable a los intereses del tema y a las intenciones de su autor. De ella se han desprendido proyectos teatrales, radiofónicos y cinematográficos que han tenido muy diversa suerte. Como sucede en sus novelas más arriesgadas, en las que logra que los tiempos narrativos confluyan, se confundan hasta crear una convivencia total entre los personajes y la trama, podríamos aplicar a su obra, siempre actual, lo mismo que él decía sobre los libros de Dante, Shakespeare o Esquilo: "Si siguen siendo leídos, si siguen teniendo vigencia, es porque suman todas esas cualidades de raíz, reflejo y conocimientos históricos, todas esas virtudes de vanguardia, inminencia, anuncio, todas esas verdades morales y psicológicas de hombres reales, a una expresión singular, la del artista".

es escritor mexicano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de julio de 1992

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