Crítica:POPCrítica
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Bloque de hielo

Public Enemy apareció sobre el escenario de la Universal Sur con muy poca parafernalia en cuanto a instrumentos, desafiando las leyes naturales del sonido y de lo que hasta hace muy poco se venía haciendo en un directo. Con una cohorte de seis maniquíes disfrazados de militares, crearon el ambiente acechante y violento que al parecer necesitan para mantener la atención sobre un sonido que basa su filosofía en lo que se está diciendo. El racismo imperante de la sociedad americana es la base de todos sus textos y la comprensión de ellos, la puerta hacia el entendimiento de la música rapeada. Public Enerny hizo largas pausas entre tema y tema, intentando mantener un diálogo con el público que demostró sólo querer bailar.Haciendo honor a sus nombres -Chuck-D, Flavor Flav y Terminator-X-, Public Enerny crea y recrea miles de nuevos ruidos, entremezclados con algún que otro sonido; todo esto debidamente pregrabado para su directo, en el que sólo las voces eran fieles al instante del concierto.

Public Enemy

Chuck-D (voz), Flavor Flav (voz), Teríninator-X (voz y efectos). Sala Universal Sur. Entradas: 1.800 y 2.000 pesetas. Aforo lleno. Madrid, 11 de junio.

La representación de Public Enemy tuvo sus momentos álgidos en los temas más bailables, en los que la conjunción de música y palabra conseguía arrancar la atención de un público que mostraba, con su indumentaria, la comunión con el rap.

Public Enerny representa la cara más radical de esta nueva creación sonora, y como nueva vertiente filosófica de la música, encaja muy bien en su papel. Sin embargo, su directo se convierte en un bloque de hielo que resulta difícil derretir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de junio de 1992.