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Semana negra en el West End londinense

La escena teatral del West End londinense está pasando por una de sus más serias crisis. Durante esta semana, dos montajes han sido cancelados fruto del fracaso en las taquillas. Y el espectáculo Con faldas y a lo loco, protagonizado por Tommy Steele, cerrará en un plazo de dos semanas. Este infortunio torna en tragedia cuando se observa que los tres montajes teatrales tienen una pieza en común: el productor.Hasta la semana pasada, Mark Furness, productor de todas estas obras, era un personaje relativamente poco conocido en el mundo del teatro londinense. Y eso que durante unas pocas semanas, gozó de la satisfacción, casi hazaña, de tener cinco producciones firmadas con su nombre en los teatros del West End. Pero poco le ha durado la alegría. "Creo que ha sido cuestión de mala suerte, más que de criterio erróneo", arguye. Pero el caso es que Furness es ahora la cara visible del fracaso.

Reflected Glory (Gloria reflejada), montaje de Ronald Harwood, protagonizado por el ilustre Albert Finney, no parecía destinado a ser ignorado por el público. Pero así ha sido. En cuanto a Body and soul (Cuerpo y alma), lo cierto es que el contrato estipulaba tan sólo cuatro semanas en cartel aunque, como el propio Furness admite, esta obra protagonizada por Robert Hardy, podría haber seguido en los teatros de Londres de no ser por la fría acogida que ha recibido.

Pero esto no es el final del West End, dice el productor británico. El mes de mayo siempre ha sido uno de los peores, debido al comienzo de las primeras tardes veraniegas. El público suele distraerse durante esas fechas, y el teatro siempre se ha resentido con la llegada de los primeros calores.

Sobrevivir a la crisis

Furness aún guarda esperanzas de poder rescatar Con faldas y a lo loco. Confía en que el retorno al escenario de su protagonista -que tuvo que ser sustituido por problemas en la espalda- infunda nuevas energías y mayores recaudaciones al montaje. Don't dress for diner (No te vistas para la cena) es el espectáculo que mejor está funcionando, de los que han sobrevivido a la crisis. Lleva ya dos años en cartel, y tiene buenas perspectivas. "Me llevaría una gran decepción si The blue angel (El ángel azul) no fuera un éxito", dice Furness de su quinta producción. Lo cierto es que la taquilla no está respondiendo a las expectativas creadas.La popularidad le ha llegado de la mano del fracaso a Furness. "Ha sido una semana horrible", añade. 'Pasará un tiempo antes de que vuelva a producir una nueva obra".

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