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REACCIÓN CONTRA LA MATANZA DE MADRID

El Gobierno vasco acusa al senador Iruin de ser parte activa en la red de chantaje

El departamento de Interior del Gobierno vasco aseguró anoche que el abogado y senador de HB Íñigo Iruin "no medió desinteresadamente", sino que colaboró con la banda armada ETA al gestionar un encuentro entre dos empresarios vascos y los cobradores del impuesto revolucionario. Iruin, miembro de la Mesa Nacional de HB, admitió ayer que en mayo de 1990 participó como mediador entre dos empresarios y los extorsionadores. Su intervención, dijo, se limitó a establecer contacto con unas personas -"que no eran de ETA", aseguró- para que fijasen una cita entre los empresarios Patxi Irazusta y Jacinto Irigoyen y los miembros de ETA.

El juez Carlos Bueren ha remitido un auto al Tribunal Supremo para que tome declaración a Iruin por su presunta participación en la red del impuesto revolucionario. Al parecer, los dos empresarios citaron en su declaración ante el juez Carlos Bueren a Iruin como la persona que les posibilitó el contacto con los autores de la presunta extorsión.Los hechos, según relató Iruin, se iniciaron en su despacho en la tarde del 24 de mayo de 1990. Los empresarios Patxi Irazusta y Jacinto Irigoyen, narró el abogado de HB, se presentaron en su despacho de abogado con cartas firmadas por ETA en las que se les pedía el pago de una cantidad de dinero a la organización terrorista. El letrado declaró desconocer el tema y les informó que él no podía hacer nada. Ante su insistencia, "me confesaron su angustia y la de su familia", y, tras una segunda visita les indicó que efectuaría alguna gestión, "con personas que no eran de ETA y cuya identidad me reservo para no perjudicarles", señaló Iruin.

Según explicó Iruin, se estableció una cita en el Alto de Perurena (Oyarzun). Los empresarios volvieron días después del encuentro con los presuntos extorsionadores al despacho de Iruin para agradecerle el trámite. "Me dijeron que en el encuentro habían expuesto su situación personal y económica. Y que no tuvieron que pagar nada ya que les comunicaron que había sido un error", señaló el abogado. Patxi Irazusta y Jacinto Irigoyen poseen un pequeño negocio en Oyarzun, ninguno de ellos pudo ser localizado ayer. El abogado indicó que no había cobrado ningún honorario por la gestión efectuada.

Iruin recalcó en repetidas ocasiones, en su intervención ante los medios de comunicación, que su participación fue realizada a instancias de los empresarios: "No actué en nombre de ETA, sino a petición de los extorsionados".

Por su parte, fuentes de la Consejería de Interior del Gobierno vasco citadas por la agencia Efe señalaron ayer que "el trabajo de Iruin en el caso del cobro del impuesto revolucionario no es el de un intermediario que actúa desinteresadamente, sino el de un secretario, ya que trabaja para una de las partes: los extorsionadores a quienes, además, protegía como agente de seguridad". Según esa versión Iruin gestionó las citas con los extorsionadores Juan Manuel Idarraga y José Carlos Apezteguía, y "no es cierto que los empresarios extorsionados le llamaran dos veces y que volvieran agobiados a su despacho a implorar su mediación".

El senador de HB aseguró que de su participación en los hechos relatados no se puede desprender la existencia de delito alguno y que "este asunto terminará diluyéndose sin consecuncias de tipo penal hacia mi persona". Mientras, el también miembro de la Mesa Nacional de HB Patxi Zabaleta dijo ayer que había negado en su declaración ante el juez Bueren su actuación como intermediario en la red de extorsión, informa Efe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de febrero de 1992