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La Generalitat rechaza la instalación del 'calcetín' de Antoni Tápies en el Palau Nacional

El consejero de Cultura de la Generalitat, Joan Guitart, remitió ayer una carta al presidente del patronato del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), Pere Duran Farell, en la que considera que "no sería prudente" instalar el calcetín de Antoni Tápies, una escultura de 18 metros de la que por el momento sólo existe la maqueta, en la sala oval del Palau Nacional.Joan Guitart considera "prematuro" decidir en la actual fase de reformas el uso definitivo del controvertido espacio. Personas cercanas al artista, que no se hallaba ayer en Barcelona, manifestaron a este diario que, a juicio de Tápies, el proyecto "se ha convertido en la excusa propicia para un pulso entre instituciones".

Las mismas fuentes se hicieron eco del "disgusto y tristeza" de Antoni Tápies por lo que considera "un debate público interesado y desproporcionado en torno a lo que, en definitiva, es sólo una maqueta", y aseguraron que el artista se hallaba "perplejo" por las "contradictorias declaraciones" de los miembros del patronato del MNAC, de cuyo presidente, Pere Duran Farell, partió -siempre según afirman dichas fuentes- la petición que daría lugar a la propuesta.

En la carta remitida al patronato, Guitart, que visitó anteayer al artista, matiza: "Quiero destacar que no tengo dudas sobre el interés artístico ni sobre la validez del proyecto de Tápies, y es nuestro propósito, y así se lo he hecho constar a Antoni Tápies, hacer posible que la obra se pueda situar en un lugar adecuado".

El consejero argumenta así su punto de vista: "Creo que la utilización que se dé a la sala oval en la fase inicial tendrá que ser probablemente diferente de la que se le dará cuando el proyecto se encuentre en una fase más avanzada y definitiva".

Los responsables del área de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona no han redactado todavía el informe oficial que deben remitir al patronato del museo. Sin embargo, de forma extraoficial, se reafirmaron ayer en sus posiciones favorables a la instalación del calcetín.

Silencio del patronato

El patronato del MNAC acordó en su reunión del pasado martes, a petición de su presidente, no hacer declaraciones públicas sobre la escultura, asunto que, sin embargo, fue abordado en la reunión. Los patronos conocían ya el informe desfavorable de la Generalitat sobre el emplazamiento del calcetín y la posición del Ayuntamiento, partidaria de instalar la obra de Tápies.En la reunión se decidió que, tal y como se había acordado desde el inicio de la polémica, el patronato debatiría el asunto teniendo en cuenta no sólo los informes, sino también la opinión del director del museo, Xavier Barral, sobre la función que se dará a la sala y las explicaciones del proyecto por parte del mismo Tápies. Los patronos votarán seguramente a principios de marzo.

La solicitud de informes institucionales por parte del organismo rector del MNAC fue criticada recientemente [véase EL PAÍS del 30 de enero] por diversos miembros del patronato, al considerar que de esta forma se cuestiona la autonomía de la entidad y se la supedita a dictámenes políticos.

Fuentes del Departamento de Cultura de la Generalitat aseguraron que la decisión de Guitart fue tomada tras haber consultado a los diferentes consejos asesores del departamento, haber valorado las opiniones de un amplio espectro de intelectuales publicadas por la prensa e incluso tras haber realizado una encuesta de urgencia en la calle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de febrero de 1992