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Jorge Oteiza cede todo su patrimonio a Navarra

El escultor castiga así al Gobierno vasco

El escultor guipuzcoano Jorge Oteiza, de 83 años, cederá toda la obra artística de su propiedad al pueblo de Navarra. El próximo martes, el artista y el presidente de Navarra, Juan Cruz Alli, firmarán un documento en el que la institución navarra se compromete a crear una fundación pública que construirá un museo dedicado a Oteiza, a cambio de su colección escultórica, su biblioteca y textos inéditos.

El edificio será diseñado por el arquitecto navarro Francisco Javier Sáinz de Oiza. Un portavoz de Oteiza indicó ayer que el escultor se encontraba "muy cansado" y rehusó ampliar los detalles de la operación. El Gobierno de Navarra detallará el volumen del legado y las condiciones concretas del acuerdo el próximo martes, cuando el protocolo de cesión sea firmado. El documento será también rubricado por el ex-presidente del gobierno navarro, el socialista Gabriel Urralburu, bajo cuyo mandato se iniciaron los contacto con Oteiza.El museo que se dedicará a Oteiza será construido en Alzuza, una localidad situada a 10 kilómetros de Pamplona, donde Oteiza ha residido durante largas temporadas en los últimos anos y donde tiene un estudio.

Oteiza, nacido en Orlo (Guipúzcoa), ha decidido ceder su patrimonio a Navarra después de mostrar en múltiples ocasiones sus discrepancias con la política cultural del Gobierno vasco. En 1989, el escultor rompió un compromiso de vender al departamento de Cultura autónomo 12 obras por las que iba a recibir 100 millones de pesetas. Su argumento fue que no quería dejar su obra en manos de sus enemigos. Posteriormente, criticó con dureza la instalación de una escultura del británico Henry Moore en Gernika, junto a la conjunto de Eduardo Chillida Gure aitaren etxean. Los ataques más recientes contra el Gobierno vasco han sido lanzados por Oteiza a raíz del anuncio de la instalación en Bilbao del Museo Guggenheim. El escultor guipuzcoano pidió al lehendakari José Antonio Ardanza que rompiera con la fundación neoyorquina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de febrero de 1992