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Crítica:FOLCLOR

Como el agua

Impresionante. No hay otra palabra que pueda describir la música y la voz de Nusrat Fateh Ali Khan, principal representante de la cultura sufí paquistaní. Era su presentación en Madrid y apenas sabíamos nada de los qawwali (intérpretes sufíes) ni de la música religiosa islámica, viva en Turquía, Marruecos, Egipto, Siria Irak, Irán, Anatolia y algunas zonas de la India y Pakistán. Nusrat Fateh Ali Khan -44 años, de la región del Punjab y perteneciente a una familia dedicada al qawwali desde hace 600 años- es el intérprete más reconocido de esta música cuyo mensaje es la paz y el amor a Dios.Su recital en Madrid no rozó ni por asomo las canciones de su último disco, Mustt Mustt, grabado en la compañía de Peter Gabriel y con colaboraciones de músicos occidentales como el propio Gabriel, Michael Brook y Darryl Johnson, entre otros. Durante casi dos horas, Nusiat Fateh Ali Khan ofreció una música tradicional de pureza incomparable, con una voz de amplísima tesitura y de impresionante sentido rítmico.

Nusrat Fateli Ali Khan Ensemble

Nusrat Fateh Ali Khan (voz), Farrukh Fateh Ali Khan (voz, armonio), Rehinat Ali (voz, armonio), Rahat Ali (voz), Dildar Khan (tabla), Muhammad Iqbal Naqibi, Asad Ali, Ghulam, Farid y Ilyas Hussain (coro). 700 personas. Precio: 1.500, 1.300 y 1.000 pesetas. Teatro Monumental. Madrid, 4 de noviembre.

Con su hermano Farrukh y su sobrino Rahat Ali como bases del grupo, Nusrat Fateh Ali Khan desbordó su voz conmovedora, que utiliza el melisma (grupo de notas cantadas con la misma sílaba) para expresarse. Apoyada en dos armonios que mantienen la nota pedal, una tabla que proporciona el ritmo y un coro que responde a las improvisaciones del cantante, la voz de Ali Khan es de tal profundidad que cualquier comentario ajeno a esa cultura milenaria resulta inútil: es imposible escribirla con palabras.

Como un director de orquesta, el paquistaní organizó los coros, las respuestas y las improvisaciones de los otros tres solistas. Encauzó el recital hacia la catarsis y el estremecimiento, convirtiéndolo en un acontecimiento musical de primer orden, que tiene su segunda y última cita hoy en el mismo escenario. Una cita para no perderse, porque la música de Nusrat Fateh Ali Khan es la esencia, la pureza y la claridad. Como el agua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de noviembre de 1991