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Una prospección minera destruye dos esqueletos completos de animales del mioceno medio

Dos esqueletos completos de animales de la era del mioceno medio y centenares de caparazones de tortugas y gasterópodos fósiles, con una antigüedad de 14 millones de años, han sido parcialmente destruidos durante unas prospecciones mineras en Valdemoro. Tolsa, la compañía que llevaba a cabo los sondeos, no puso en conocimiento de las autoridades el hallazgo, perdiéndose así gran parte de este osario miocénico.

La empresa minera hizo el descubrimiento en una colina llamada Los Batallones, hace dos semanas, mientras buscaba sepiolita. Este mineral es utilizado para hacer camas para gatos y perros.Uno de los trabajadores que vio cómo se producía el hallazgo afirma que "apareció un enorme esqueleto con todos sus miembros perfectamente conservados. Tenía casi dos metros y se distinguían los dientes del animal. También había otros esqueletos, pero no los llegué a observar bien". Asevera, asimismo, haber visto introducir los restos en bolsas de plástico y cómo "se echaba tierra al asunto".

El martes pasado, EL PAÍS localizó algunos de estos fragmentos óseos desaparecidos para su análisis en el Museo de Ciencias Naturales. Los expertos opinaron que se trataba de trozos del maxilar superior y de las falanges de un Amphicyones castellanus. Estos animales eran miembros de un grupo de carnívoros primitivos que existieron entre 35 y 12 millones de años antes de nuestra era. Estas especies ocupaban un puesto intermedio entre los antepasados del lobo y el oso. Tenían una alzada superior al metro y medio y se extinguieron sin dejar descendencia entre los animales actuales.

Al día siguiente, expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas se desplazaron a la mina de sepiolita de Valdemoro. Encontraron más de 30 kilos de fragmentos óseos de los dos Amphicyones esparcidos por el suelo, posiblemente de un macho y una hembra. Igualmente aparecieron gran cantidad de conchas y gasterópodos. Uno de los paleontólogos piensa que "el macho sería más grande que un oso pardo actual y tendría unas mandíbulas de más de 20 centímetros".

Completar estudios

Para Jorge Morales, jefe del departamento de paleobiología del Museo de Ciencias Naturales, "este descubrimiento resulta muy importante porque va a permitir -si recuperamos los huesos que faltan- completar nuestros estudios sobre el mioceno medio en España. Es la primera vez que vemos tal cantidad de material óseo de estos animales. La información que de su análisis se puede desprender será fundamental para futuras investigaciones". El paleontólogo añade: "Si nos hubieran llamado cuando encontraron el yacimiento, habríamos rescatado todo en un fin de semana. Ahora, a lo mejor, ya no tiene remedio".Maite Alberdi, vicedirectora del Museo de Ciencias Naturales, también comparte esta opinión, y asegura: "Nunca habíamos encontrado un miembro de la familia de los Amphicyonidos al sur de Madrid". El único yacimiento miocénico en el que se habían localizado estos animales se sitúa en Fuentidueña (Segovia). De todas formas, los huesos tenían uno o dos millones de años menos, eran más pequeños y el esqueleto no estaba completo.

Actualmente, los responsables del departamento de paleontología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas están intentando "valorar los daños sufridos por el hallazgo y recuperar los fragmentos desaparecidos ". En el caso de no localizarlos no se descarta ejercer medidas legales contra la compañía minera que ha destrozado el yacimiento.

Por su parte, el director minero de Tolsa, José Luis Sastre, asegura: "Yo no sabía nada porque estaba de viaje. A partir de ahora vamos a ayudar al museo en todo lo posible".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de julio de 1991

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