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El Supremo de EE UU considera indecentes los espectáculos de baile con desnudos

Los bailarines que dancen desnudos en salas de fiestas y lugares públicos de Estados Unidos podrán ser acusados de indecencia y obligados a ejecutar sus números eróticos con tangas y cubriéndose ellas los pezones, según estableció ayer el Tribunal Supremo de EE UU por una estrecha votación de cinco contra cuatro. El alto tribunal revocaba una sentencia anterior que establecía que el baile desnudo era una forma de expresión protegida por la Primera Enmienda constitucional.

Grupos de defensa de las libertades denunciaron esta decisión por estimar que otorga al ejecutivo un mayor poder para censurar la libertad de expresión en nombre de la moral pública, en tanto que grupos conservadores la aplaudieron por estimar que combate la pornografía.

Las sentencia deriva de un recurso presentado por bailarines de dos locales de Indiana contra la ley del Estado relativa a inmoralidad. Los bailarines alegaban censura ilegal en la ley que prohíbe la exhibición pública de los pechos de la mujer o de los genitales masculinos o femeninos.

El juez del Supremo Willian Rehriquist declaró que la ley de India na no viola la Primera Enmienda. En otro momento señaló que "el desnudo en público es un mal que el Estado intenta prevenir".

El juez David Souter, el más reciente miembro del tribunal, nombrado por George Bush, señaló que los bailarines también pueden expresar vestidos su intención erótica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de junio de 1991