El MOPU diseñara con las autonomias un plan de residuos urbanos y agrícolas

La Administración va a fijar las prioridades de la política ambiental para ceñirse a las normativas de la Comunidad Europea (CE) y para atraer fondos comunitarios que apoyen esa política. El próximo lunes se celebra en el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (MOPU) una conferencia sectorial de medio ambiente en la que se tratará de llegar a acuerdos globales para activar un plan nacional de residuos urbanos y agrícolas, uno de saneamiento de aguas y medidas contra la erosión y la deforestación.

A esta conferencia, que se celebra dos veces al año, asistirán representantes de todas las comunidades autónomas, de la Secretaría General del Medio Ambiente del MOPU, del Ministerio de Industria y Energía, de la Secretaría de Estado para la CE, dependiente del Ministerio de Exteriores, y del Instituto para la Conservación de la Naturaleza (leona). Fuentes del MOPU han advertido que en la reunión se hará una evaluación de la política ambiental comunitaria desarrollada durante la presidencia de Italia y se fijarán las prioridades españolas en medio ambiente.Los retos planteados por la Administración española son varios y tienen un periodo de cinco años para su ejecución Por una parte, se intentará llegar a acuerdos globales para diseñar y poner en marcha un plan nacional de residuos urbanos y agrícolas. Asimismo se impulsará el desarrollo del plan nacional de residuos tóxicos y peligrosos ya existente, que está paralizado a la espera de que se construyan varias plantas de tratamiento y reciclaje de estos desechos. Distintas fuentes han asegurado que una de estas plantas se ubicará en Almadén y otra en Vigo. Una tercera podría construirse en Andalucía, Cataluña o el País Vasco.

Otro de los acuerdos que se barajan en esta reunión es el diseño de un plan de saneamiento y depuración de las aguas. La Administración central, en coordinación con las comunidades autónomas y los Ayuntamientos, va a exigir asimismo que cualquier proyecto urbanístico que se plantee a partir de ahora lleve implícito un estudio de impacto ambiental. Con ello se pretende controlar y racionalizar el desarrollo urbanístico. También se tratará de modular y coordinar nuevos planes de defensa contra la erosión del suelo y la deforestación.

Por otro lado, ayer se presentó en Sevilla el Libro verde sobre el medio ambiente urbano, elaborado por la Comisión de la CE y que pretende ser un código en el que se basen los ciudadanos europeos para lograr que sus ciudades sean un modelo de convivencia y bienestar. Según este documento, los graves problemas de las ciudades europeas son: la planificación urbanística, que debe ser revisada para crear urbes diversas y multifuncionales y evitar el surgimiento de suburbios degradados; la contaminación, el tratamiento de los residuo s, la mejora del transporte y el desarrollo industrial y la conservación del patrimonio histórico-artístico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 08 de febrero de 1991.

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