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ECOLOGÍA

El PSOE pide la participación de empresarios y ecologistas en un pacto social ambiental

El PSOE ha pedido a todas las fuerzas sociales y económicas un esfuerzo para lograr un pacto medioambiental en España, según se ha puesto de manifiesto en las V Jornadas Parlamentarias sobre Naturaleza y Medio Ambiente, iniciadas ayer en el Congreso por el Grupo Socialista. El diputado Alejandro Cercas dijo que el medio ambiente debe ocupar un lugar central en la política gubernamental, aunque "el cultivo monotemático y religioso de la crisis medioambiental, que es la perspectiva reduccionista y estrecha de los ecologistas fundamentalistas, no debe ser nuestro horizonte", resaltó.

Alejandro Cercas, secretario de movimientos sociales y participación ciudadana de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, aseguró que será muy difícil, ahora que la conciencia ecológica va a llevar aparejada la creación de una potente industria acorde con el creciente mercado medioambiental, que esta política ambiental se produzca sin la clara aceptación de la misma por parte de los agentes económicos y sociales. "Estamos en una encrucijada que tiene paralelismos con la situación de contradicciones sociales que se vivió con la revolución industrial. En aquella ocasión las contradicciones entre capital y trabajo se resolvieron o mitigaron satisfactoriamente mediante un pacto social, reformista y pragmático".La cuantificación de los déficit medioambientales y de su resolución pasa por crear planes nacionales a largo plazo que sean aceptados por el conjunto de las fuerzas políticas, según Cercas. Los socialistas creen que este pacto ambiental tendrá un impacto social para el trabajador y supondrá un incremento de los precios. "El mercado del trabajo debe sufrir variaciones que equilibren la previsible pérdida de puestos de trabajo en sectores afectados por una modificación ambiental intensa con la creación de nuevos empleos en una industria de corrección y gestión ambiental", dijo Cercas.

El diputado del PSOE volvió a insistir en que la reflexión socialista sobre este tema "es más rica y nuestros compromisos más amplios que los de aquellos sectores que conservan ciertos elementos románticos del ecologismo, como subproducto de rancios ruralismos, y que prenden también en el pensamiento conservador". Cercas resaltó que en muchos parlamentos europeos han irrumpido representaciones ecologistas, casi siempre a costa de debilitar a las formaciones de la izquierda, produciendo el efecto de un cambio favorable a la derecha en la correlación de fuerzas políticas.

Explicó Cercas que había que abordar el debate medioambiental con la carga utópica y humanista del socialismo democrático, y que había que aprender mucho y debatir con el movimiento ecologista hasta hacer posible "el gran pacto socialismo-ecologismo". Calificó el debate ambiental en España de superficial y oportunista.

Pensamientos ruralistas

En el periodo 1983-88 la Administración central invirtió más de 150.000 millones de pesetas en programas directos y más de un billón en programas relacionados con el medio ambiente, contribuyendo a corregir múltiples déficit existentes y a impulsar un gran número de medidas preventivas, se resaltó.El diputado y ex ministro de Justicia, Fernando Ledesma, dijo que no había que desestimar al pensamiento conservador y ruralista, y que creía que era estratégicamente positivo llegar a acuerdos con esos grupos. Señaló que el voto verde era imparable en Europa. "Hay que quitarles sus banderas a los ecologistas o hacer esfuerzos para llegar a acuerdos con ellos, porque cada vez representan un mayor número de votos". Ledesma dijo que en el debate planteado faltaban alusiones a la política territorial y urbanística y al delito ecológico, que él consideró claves en toda política ambiental.

El ex director general de Medio Ambiente, Fernando Martínez Salcedo, optó por una política ambiental preventiva y advirtió que había que incrementar las actividades de colaboración con los organismos internacionales, e invertir más dinero en una próxima etapa de "menor alegría ecológica". El diputado Carlos Dávila llevó la voz discordante del debate. "Me preocupa", dijo, "esa situación de pacto ambiental si se entiende como tregua o como alto el fuego ambiental. Más allá de los acuerdos puntuales hay que tener claro que habrá diferencias insalvables con otros grupos. Nos separa de la derecha el modelo de sociedad, y de los ecologistas, que ellos hacen de la sociedad y del mundo un análisis reduccionista y nosotros tenemos planteamientos globales. La paz ambiental no vendrá por acuerdos parciales con otros grupos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de enero de 1991