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JORNADA ELECTORAL VASCA

La autonomía cobra dimensión

VICTORINO RUIZ DE AZÚA En 1978 se produjeron dos acontecimientos que tuvieron en vilo a muchos. vascos. El roble de Gernika, atacado por las plagas, hubo de ser sustituido por un retoño después de recibir la veneración popular durante 118 años. Además, el 17 de febrero se constituyó en Vitoria el Consejo General Vasco.

Se abría de nuevo la puerta a la autonomía en Euskadi tras decenios de negación de las libertades. Aquel órgano todavía preautonómico nació "vacío de competencias, de recursos y de funciones", como subrayaba ante el Rey su presidente, el socialista Ramón Rubial. Fue necesario pedir asilo en las diputaciones forales y apañárselas para contratar algunas secretarias.

12 años después el panorama ha cambiado. La Administración autonómica dispone' de 45.000 funcionarios y empleados. El grueso de este ejército laboral lo integran 16.500 docentes, 15.000 sanitarios y 4. 100 ertzainas (policías autonómicos).

Las diputaciones forales gozan en el País, Vasco de verdadero poder y son responsables de la recaudación de los impuestos directos y de las carreteras. Junto con los ayuntamientos dan empleo a otras 15.000 personas.

En junio de 1980 todavía era noticia de primera página en los periódicos vascos el, acuerdo para hacer llegar 1.000 millones de pesetas "de adelanto" desde la Administración central al Gobierno de Vitoria. Este mismo Ejecutivo ha administrado durante los cuatro años de la legislatura ahora finalizada 1,3 billones de pesetas. Para este ejercicio ha dispuesto de 425.900 millones.

Aproximadamente 2.000 inmuebles, según el censo de la Dirección de Patrimonio, albergan la administración y los servicios al ciudadano dependientes del Ejecutivo autonómico. Sólo las dependencias administrativas ocupan más de 50.000 metros cuadrados de superficie.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 1990