GUERRA EN EL GOLFO

Jaque al rey

Hussein, el moderado monarca de Jordania, aliado a la fuerza del extremismo proiraquí

"El rey ni quiere ni puede abandonar a Sadam Husein", dijeron fuentes gubernamentales jordanas a esta enviada especial al explicar el "terrible dilema" que enfrenta Jordania. "Hemos seguido siempre una diplomacia moderada y centrista, pero de repente nos encontramos con que estamos en un lado y supuestamente en el de los extremistas", añadieron, mientras se anunciaba para hoy una gran manifestación de apoyo al presidente iraquí.

Hussein, un negociador nato, ha tratado desde que estalló la crisis del Golfo de calmar los ánimos y dar tiempo a encontrar una solución. Esta vez nadie le ha hecho caso y quizás sea el monarca jordano el que se siente más solo internacionalmente en esta pesadilla. "Lo único que ayuda al rey en estos días es que el pueblo está con él y comparte su posición".La petición de tiempo jordana fue desechada primero por Sadam, que apenas iniciadas las conversaciones con Kuwait invadió el país. Después, por el presidente egipcio, Hosni Mubarak, que aceleró la conclusión de la Liga Árabe sumándose a la condena de Irak y, al fin por la nueva decisión de la Liga de enviar una fuerza de paz árabe a Arabla Saudí sin con denar la presencia de tropas extranjeras."Era nuestra última oportu nidad de detener un desastre La precipitación ha imperado sobre la sensatez. Ahora puede ocurrir lo peor", afirman las fuentes. Sin embargo, el rey no parece dispuesto a abandona el barco e insiste en que está dispuesto a actuar como mediador, pero que tienen que darle tiempo.Movilización

El Ejército jordano se encuentra en estado de movilización general y los reservistas han sido llamados a filas. Este pequeño Estado, encajonado entre Israel, Siria, Irak y Arabia Saudí, se siente arrastrado a un conflicto de "incalculables consecuencias" para su frágil estructura. El 45% de la población es palestina. El monarca hachemí y Sadam Husein conversan frecuentemente. "Están ligados no sólo por los intereses nacionales de sus dos países, sino por una gran amistad", indica un periodista. El rey, a pesar de que medita largamente cualquier movimiento para mantener siempre el equilibrio entre Oriente y Occidente, ha tenido siempre claro que el "único vecino" con el que podía contar es Irak. Para Aminán es muy importante mantener buenas relaciones con Estados Unidos, único país que podría obligar a Israel a solucionar el problema palestino, el eterno quebradero de cabeza de Jordania. De ahí que el rey no haya querido criticar directamente a Washington, aunque se atrevió a decir que las relaciones internacionales son una "dictadura universal".

La política norteamericana goza en este país de muy pocas simpatías. A pesar de los numerosos intentos del rey por que Washington negociara con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que ha realizado múltiples concesiones para ello, nada se ha conseguido. "Washington tiene un doble rasero para su diplomacia. Lo que le preocupa no es que Irak absorba un territorio, sino que sea Sadam Husein quien lo haga. Para territorios ocupados, los nuestros, y no mueven un dedo", señaló un periodista palestino.

"El embargo impuesto por la ONU a Irak tendrá graves con secuencias a medio plazo en Jordania", asegura un diplomático occidental. Desde el co mienzo de la guerra entre Irak e Irán el comercio entre Bagdad y Aminán aumentó considerablemente. Irak es el principal socio comercial del reino hachemí, al que también concede una ayuda anual de 300 millones de dólares.

El bloqueo

En medios políticos de esta ca pital se considera "improbable" que Jordania se atenga estricta mente al bloqueo, pero preocu pa la reacción internacional. "Todo es demasiado confuso y habrá que esperar a ver qué ha cen los estadounidenses, pero no creo que los jordanos dejen a los iraquíes pasar harnbre".

Los dos países vecinos trataron, en 1958, de unirse, pero el intento sólo duró unos meses. Sin embargo, en la opinión pública jordana hay fuertes raíces panarabistas, que son precisamente las que defienden a Sadam Husein. "El mundo árabe necesita un líder como Sadam, capaz de hacerle frente a Estados Unidos", dijo uno de los participantes en la protesta ,contra la presencia de tropas norteamericanas en Arabia Saudí que tuvo lugar el viernes en la Universidad de Ammán.

Más de 40.000 hombres se han apuntado voluntarios en el Comité de Apoyo a Irak contra la Agresión Extranjera. Este ejército popular se ha declarado dispuesto a sumarse al iraquí. El Gobierno, hasta el momento, no se ha pronunciado, pero con la amenaza de Israel de que entraría en guerra en cuanto un soldado iraquí pise Jordama, parece improbable que permita la salida masiva de hombres.

El pesimismo es general. La gente está convencida de que de una forma u otra la guerra va a estallar. El jueves los habitantes de la capital, Aminán, creyeron que la amenaza se cumplía. El Gobierno puso a prueba la alarma general, que sonó tres veces a lo largo de la mañana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0011, 11 de agosto de 1990.