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BARCELONA

La desgana de Pepín Jiménez

La afición barcelonesa, que da por bueno el menor de los detalles de torería, confiaba ayer en Pepín Jiménez, que demostró sus exquisiteces, pero también esa cierta desgana personal que le ha sumido en la situación en que seencuentra. Unos dicen que es de los que apunta y no dispara otros que, cuando quiera, armará el taco. Ayer, en Barcelona, ni apuntó y menos armó el taco.Y todo eso ante un par de toros a los que algo y positivo se les hubiera podido hacer a cambio, naturalmente, de no bailar las zapatillas -caso de su primrero- o de someter pisándole los terrenos al quinto, que, soso y distraido, tenía por añadidura nobleza demostrada. En definitiva, que no eran leones ante los que hubiera tenido que jugarse las femorales, por cuanto no le extraña al aficionado que si el diestro mantiene su actitud apática permanezca en los puestos de la incógnita.

Ortigao / Campuzano, Jiménez, Martín

Cinco toros de Ortigao Costa,diferentes de presentación, deslucidos y mansos; y 51, de El Sierro,, manso y descompuesto Tomás Campuzano: saludos tercio con división; una oreja. Pepín Jiménez: silencio en los dos. Pepe Luis Martín: palmas con saludos tercio; palmas. Plaza Monumental de Barcelona, 5 de agosto. Media entrada.

Para apechugar con lo que sea, se bastó Tomás Campuzano, torero tosco donde los haya profesional, honrado y sonriente; capaz de soportar los arreones de su primero que embestía descompuesto y con las coladas lógicas del espanto. Aguantó la mansedumbre de este animal, pero él, que ha despachado toros de Miuras y Victorino Martín en cantidad, no dejó marcada una profesional actuación como cabía esperar ante tal marrajo. Con el bombón cuarto, que blandeaba en exceso, toreó con tosquedad.

Pepe Luis Martín torea bien, apunta detalles y posee gusto, cosa a tener en cuenta. Diferente es que lo sepa realizar todo eso ante los toros. Ayer tras lancear con el capote, a mansalva, a su primero demostró en su lote torear al viaje de la res, que no es precisamente llevar toreados los toros como mandan los cánones. Confundir el toreo perfilero para aplicar derechazos y naturales a la sombra del espejo no sirve, en este planeta de los toros y menos cuando se está aprendiendo la lección por el principio.

También es cierto que otros, caso de las cuadrillas, toreros todos veteranos, debieran saberse sus lecciones de cabo a rabo y, caso curioso, ayer mismo todos los que llaman hombres de plata estuvieron en su menester como para dejarles sin postre durante todo el verano. Pocas veces se han realizado tercios de varas y banderillas tan mal como ayer y pocas veces tales subalternos han denigrado su profesión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de agosto de 1990