Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fracasa la negociacion entre Kuwait e Irak en Yedda

Irak y Kuwait suspendieron ayer sus conversaciones, iniciadas el día anterior en Yedda, la capital estival de Arabia Saudí, debido a la posición "extremadamente dura de Bagdad", según fuentes del emirato petrolero.Las delegaciones, presididas por el número dos iraquí, Isat Ibrajim, y el heredero del trono kuwaítí, jeque Saad al Abdalá al Sabá, abandonaron la ciudad poco antes de mediodía sin precisar una nueva fecha u otro lugar para las reuniones. El anuncio de la suspensión se realizó poco después de conocerse que la frontera común había sido cerrada en una fecha no determinada.

Estos acontecimientos siguen al anuncio de Washington la noche anterior, según el cuál "un gran número de tropas" ha reforzado el contingente iraquí en su frontera con Kuwait. La cifra, sobre la que no existe constancia por parte de Bagdad, se evalúa en 100.000 hombres. Este número no ha sido confirmado por el Departamento de Estado norteamericano, cuyo portavoz sólo afirmó que "lo importante es que se están llevando a cabo extensos esfuerzos diplomáticos para hacer bajar la tensión en el Golfo y, en ese sentido, la retirada de las tropas iraquíes contribuiría a un arreglo pacífico de la crisis entre los dos países".

Mediación de Mubarak

La reunión de Yedda fue resultado de la mediación del presidente egipcio, Hosni Mubarak, en una intensa campaña por poner fin a un "enfrentamiento entre hermanos", y a la que Kuwait ha acudido a negociar. El caso de Irak no es el mismo. Bagdad envió una delegación sin capacidad de decisión. El régimen de Sadam Husein simplemente deseaba empezar meros contactos preliminares y protocolarios, antes de las verdaderas conversaciones que deberían celebrarse en Bagdad.

El conflicto entre Irak y Kuwait estalló el pasado 18 de julio cuando Bagdad culpó al emirato de una política petrolífera contraria a los intereses del mundo árabe, y volvió a poner en tela de juicio el valor real de la frontera de 1961 entre ambos países. Aunque el propio Ibrajim afirmó que había aceptado la sugerencia saudí de adoptar una declaración de buenas intenciones, Irak sigue obstinado en que se cumplan los tres puntos que reclama para poner fin al conflicto, y está dispuesto a todo para lograrlo.

En primer lugar, Bagdad quiere restablecer una situación que considera "histórica." y reclama para sí un trozo importante del suelo kuwaití (los puertos petrolíferos y los yacimientos de crudo más importantes del emirato). Desde su guerra con Irán, la única salida al mar de la República, el Chat el Arabía está prácticamente inutilizable. Luego, la exigencia de compensaciones por valor de más 2.400 millones de dólares, en pago por el petróleo pretendidamente robado por Kuwait durante la guerra del Golfo. Y para finalizar, el respeto por parte del principado a las decisiones de la OPEP en producción y valor del crudo.

Por su parte, incluso antes del anuncio de la suspensión del diálogo, la Prensa oficial iraquí volvió ayer a sus acusaciones. Al Zaura, órgano del partido Baaz, en el poder, afirmaba en su editorial que "sin el reconocimiento de los derechos de Irak es imposible obtener ningún progreso en las conversaciones".

Por su parte, el gubernamental Al Yumjuria expresó que, contrariamente a lo dicho por Kuwait, el conflicto "está muy lejos de ser nube de verano que pasará pronto". Para Irak, no hay conversación posible sin una aceptación previa de sus condiciones. Por lo pronto, el precio del petróleo sigue subiendo. El mercado de Londres cerró ayer a 20 dólares por barril de Brent, contra 19,70 la víspera. Es el primer aumento en el precio del bruto del mar del Norte en más de seis meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de agosto de 1990

Más información

  • Cerrada la frontera común, donde Bagdad concentra fuertes contingentes de tropas