Las energías renovables aportan solamente un 8% del consumo de la CE

La energías renovables suministran únicamente un 8% del consumo total energético de la Comunidad Europea, según ha reconocido en Madrid Wolfgang Palz, director del programa comunitario de energía renovables. De ese 8%, la energía hidroeléctrica generada en los embalses representa el 5%, y otro 2% corresponde a la energía producida en procesos de biomasa. La Comisión Europea ha instado a los Doce para que multipliquen sus esfuerzos en el desarrollo de procesos energéticos limpios, pero falta el apoyo de los Gobiernos, según Palz.

En una reunión del Parlamento Europeo, celebrada el pasado mes de diciembre, se tomó la decisión unánime, a instancias de la Comisión Europea, de invertir el dinero que fuera necesario para multiplicar los esfuerzos comunitarios en investigación y desarrollo de las energías renovables. Sin embargo, Wolfgang Palz reconoce que la posición política de la Comisión es débil y que los asuntos económicos no funcionan como debieran en la CE."En estos momentos la Comunidad está invirtiendo alrededor de 250 millones de Ecus (unos 32.000 millones de pesetas) al año en el desarrollo de las energías renovables. De esa cantidad la Comisión aporta el 10%, y la República Federal de Alemania es la que proporciona el mayor paquete. Las autoridades comunitarias tenemos interés en desarrollar energías limpias para Europa, instalar la energía solar en los edificios y avanzar en la investigaciones sobre las energías fotovoltaica, eólica y biomasa, sobre todo, pero necesitamos el apoyo decidido de todos los Gobiernos", comenta Palz.

Programas de investigación

El director del programa de energías renovables de la Dirección General XII de la CE señala asimismo que este año se ha puesto en marcha el programa de investigación Joule, que cuenta con un presupuesto de 47 millones de Ecus (alrededor de 6.000 millones de pesetas) para dos años; el programa de demostración Thermie, que aún no dispone de aportación económica; y se cuenta además con el programa Valoren, que pretende propiciar el ahorro energético en las regiones europeas más desfavorecidas mediante el uso de las energías renovables.

Este funcionario de nacionalidad alemana reconoce que las energías renovables no son aún competitivas con las convencionales y estima que hasta finales de siglo no tendrán una aportación significativa en la producción energética. "Por ahora", explica, "el mayor desarrollo corresponderá ala energía hidráulica y a la biomasa. Esta última se irá introduciendo cada vez más en el mercado del combustible puesto que no es contaminante Sin embargo, la energía que despierta un mayor entusiasmo en todo el mundo es la fotovoltaica aunque hoy por hoy la más competitiva sea la eólica". Palz pone el ejemplo de California, donde está instalado el parque eólico mas importante del mundo, con una potencia de 1,5 gigavatios, es decir, el equivalente a una central nuclear y media. "La capacidad eólica instalada hoy en Europa es de 300 megavatios, pero para el año 2005 pensamos tener una potencia de cuatro gigavatios".

Palz reconoce las posibilidades de España para el desarrollo de la energía eólica y recuerda que la reciente instalación de cabo Villano, en Finisterre, funciona perfectamente. También presentó como un reto para el desarrollo de este tipo de energías el próximo congreso europeo sobre energía eólica, que tendrá lugar en Madrid entre el 10 y el 14 de septiembre.

Por otra parte, el Ministerio de Industria y Energía piensa promover la instalación, en la zona de Tarifa (Cádiz), de la mayor central eólica europea, con una potencia global de 30 megavatios y un presupuesto cercano a los 5.000 millones de pesetas. En este proyecto, apoyado por la Comunidad Europea a través del programa Valoren, participarán varias empresas eléctricas que utilizarán tecnología española y norteamericana. En principio el parque eólico tendrá una potencia de 20 megavatios y se instalarán 150 aerogeneradores de 100 kilovatios cada uno y 24 de 150 kilovatios.

El área de Tarifa dispone de unos promedios de velocidad de viento del orden de 30 kilómetros por hora, a la altura de los que existen en las zonas más apropiadas de Dinamarca, Holanda o California.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 19 de junio de 1990.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50