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Fallece Frederic Rossif, autor de 'Morir en Madrid'

El cineasta francés Frederic Rossif, autor de gran número de documentales y creador del famoso filme de montaje sobre la guerra civil española Morir en Madrid, murió en la madrugada de ayer en su domicilio de París a consecuencia de una crisis cardiaca. El documentalista tenía 68 años de edad. Frederic Rossif nació el 16 de febrero de 1922 en la localidad de Cetinje, en Montenegro, y adquirió la nacionalidad francesa en el año 1947.

Era muy joven cuando Rossif fue a vivir a Italia para estudiar matemáticas en Roma. Pero el estallido de la II Guerra Mundial, en 1939, le obligó a volver a su país. Se alistó en 1941 en la Legión Extranjera francesa y combatió en las batallas de Libia, Bir Hakeim y Monte Casino.Al finalizar la guerra, en 1945, viajó a París y se instaló definitivamente allí, adquiriendo la nacionalidad francesa en 1947. Sus primeros pasos como artista los dio en los círculos izquierdistas del París de la posguerra, y su carrera de cineasta se volcó hacia el documental. Ingresó en la televisión francesa en 1952 y se dio a conocer en el programa político Cinco columnas a la una.

Realizó un filme antinazi, El gueto de Varsovia, pero la fama le llegó en 1962, fecha en que compuso un largometraje de montaje con documentos de archivo fiimdos en la guerra civil española, Morir en Madrid, que se convirtió rápidamente en un banderín de desenmascaramiento del franquismo, fuera y dentro de España, justamente cuando el régimen español iniciaba una operación de acicalamiento de su imagen frente a Europa.

Cita de antifranquistas

Morir en Madrid triunfó en Francia -ganó el Premio Jean Vigo- y se estrenó en todo el mundo, adquiriendo rápidamente gran fama, ya que despertó el recuerdo dormido de la matanza de donde surgió el fascismo español, justamente cuando Europa comenzaba a olvidarse de ella. La fama del filme se adentró en la España clandestina y fueron incontables los españoles que "peregrinaron a París para morir en Madrid". Este documento eclipsó al resto de la filmografía de Rossif, que contiene otros muchos filmes, de montaje y de torna directa, tanto para pantalla grande como para televisión, entre ellos, El muro de Jerusalén, La Revolución de Octubre, Por qué América y, llevado de su pasión por España, Pablo Picasso.Otros documentales de Rossif son La Italia que conoce y ama y una serie de televisión, La vida de los animales, que es uno de los grandes documentos europeos de orientación ecologista. Su último filme -encargo de la cadena francesa Antenne 2- se titula De Nurenberg a Nurenberg, y es un trabajo de montaje sobre la historia del nazismo.

El credo estético de Rossif se resume en su frase: "El plano es una mirada; el montaje es el latir de un corazón". Fue, en efecto, un montador ingénito. Sus filmes persiguen, tanto o más que una información, una secuencia rítmica, ese pálpito cordial a que Rossif alude. Norir en Madrid es, en este sentido, muestra exacta de su estética: un filme en el que el componente visual y el verbal Se combinan musicalmente, lo que le permite, junto a la reconstrucción histórica, el contagio emocional del espectador con la Cadencia de la imagen.Rossif, en 1982, al estrenarse Morir en Madrid en el Madrid resucitado por la democracia, recibió un cálido homenaje de quienes más intensamente vivieron la calidad emotiva de ese su homenaje a la España que luchó por la libertad entre 1936 y 1939.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de abril de 1990