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El ministro de Defensa afgano intenta derrocar a Najibulá

El ministro de Defensa afgano, Sha Nawaz Tanai, en coordinación con fuerzas de la guerrilla islámica con base en Pakistán, trataron ayer de dar un golpe de Estado en Kabul. La radio nacional afgana emitió un mensaje del presidente Mohamed Najibulá en el que se anunciaba que la intentona había fracasado y que el hasta entonces máximo responsable del Ejército se encontraba en "paradero desconocido". La situación en la capital afgana continuaba confusa, con tiroteos esporádicos. El golpe comenzó a primeras horas de la mañana con el bombardeo del centro de la capital y del palacio presidencial.

Las primeras informaciones sobre el golpe se dieron en Moscú. "En Kabul se está combatiendo. Puede que se trate de un intento de golpe de Estado", declaró el portavoz soviético de Exteriores, Guenadi Guerasimov, en una conferencia de prensa.La agencia soviética Tass informó que a las 13.30, hora de Kabul (9.30, hora peninsular) "aviones no identificados bombardearon el palacio presidencial". Las tropas leales respondieron con cañones antiaéreos. En las cercanías del Ministerio de Defensa el tiroteo fue intenso. La Embajada soviética -un auténtico bunker en el corazón de la ciudad- fue inmediatamente rodeada por tanquetas leales al Gobierno de Kabul.

La radio afgana informó que el golpe había sido sofocado por la tropas leales, pero admitió que anoche aún continuaban los combates esporádicos por las calles de Kabul. La radio, que emitió un mensaje del presidente en el que se pedía calma a la población, indicó que había habido un número indeterminado de civiles muertos y que algunos de los amotinados se habían rendido.

Najibulá responsabilizó del golpe al ministro de Defensa, general Sha Nawaz Tanai, y a "extremistas" del gobernante Partido Democrático del Pueblo Afgano (PDPA). Aseguró que éstos se habían aliado con "traidores a la patria", como el más radical de los líderes rebeldes islámicos, Gulbudin Hekmatiar, dirigente de una facción del integrista Hez-i-Islami, uno de los siete partidos que forman la alianza suní, con sede en Peshawar (Pakistán).

Nuevos cargos

Najibulá dijo que la situación en el país en general era "tranquila", y que el general Mohammad Aslam Watanjar, que desempeñaba la cartera de Interior, había sido designado nuevo ministro de Defensa. "Todos los soldados del Ejército afgano y las tropas del Ministerio del Interior deben cumplir sus órdenes", señaló un edicto. El toque de queda, reinante en Kabul desde la retirada soviética desde las 22.00 a las 6.00, fue extendido otras tres horas más.

Los dirigentes de los comités urbanos y provinciales del PDPA, así como las Juventudes comunistas y los sindicatos, llamaron a sus miembros apresentarse a las sedes con las armas que tuvieran. El comité capitalino del PDPA envió más de 4.000 miembros a ayudar a las fuerzas del orden. De varias provincias llegaron telegramas con mensajes de lealtad a Najibulá.

Los soviéticos afirman que ya no tienen ni siquiera asesores militares en Afganistán y que su ayuda se reduce a alimentos, combustible, medicinas y equipos de uso civil. Los rebeldes, sin embargo, acusan a Moscú de seguir prestando ayuda militar al régimen. La URSS continúa siendo el principal socio comercial de Afganistán, y es difícil que otro Gobierno pueda. dejar de golpe de apoyarse en Moscú.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de marzo de 1990

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