Crítica:'JAZZ'Crítica
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Escuela y factoría

Visitantes y residentes, nativos y transoceánicos, cuatro salas de Madrid presentaban en el fin de semana jazz de repercusión internacional. El patriarca Lou Bennet y el valor confirmado Wallace Roney, Abdu Salim y Malik Jakub, Kevin Robb, David George, y también Jeff Gordon, que partió ya de regreso a Londres. El jazz trasciende la convocatoria a hora fija y se prolonga en la madrugada en el territorio de la jam-session y el calor del encuentro. Los músicos -y quienes escuchan- saben que están viviendo un momento irrepetible, la libertad ganada sobre la libertad, la escuela en el fuego de una noche imprevista.En el Café Central, Lou Bennet se funde en un abrazo con Wallace Roney. Wallace nació cuando Lou ya había cruzado el océano; desde la atalaya de su teclado en el Blue Note de París, Lou ha ido conociendo a todos los trompetistas importantes que llegaban a la escena. Digamos que cuando felicita a Roney sabe lo que está haciendo. Entre tanto, el guitarrista Ximo Tébar ha subido al escenario sumándose a su banda habitual -Belda, Llario, Jerolamon-, que en estos días se presenta como sección rítmica del trompetista.

Lou Bennet, Wallace Roney, Abdu Salim, Malik Jakub, Kevin Robb, David George y Jeff Gordon

Café Central, Populart, Clamores y Whisky Jazz. Madrid, 17 y 18 de febrero.

Encuentro de amigos

Unos y otros se acercan al vecino Populart, donde oficia el tejano residente en Sevilla Abdu Salim, habitual titular del trío de Lou Bennet. Salim también lleva adelante su propia música, pero en el encuentro de nuevos y viejos amigos dejará su repertorio para pasar a los clásicos. Su tratamiento de In a sentimental mood hace reconocible la singularidad de su saxo tenor, del mismo modo que el solo de Malik Jakub en el mismo tema revela que cuando este músico de Kansas emprende el vuelo no es para planear. Pero por allí hay más notables. Ha aparecido Jeff Gordon, saxofonista británico nacido en Guyana. El tema de Miles Davis All blues es dedicado a la libertad de Nelson Mandela y en la música hay mucho de la libertad de la revuelta. Los músicos se suceden en escena y también están Juan Muñiz, guitarrista que viene de Asturias, y Antonio Mesa, saxofonista onubense.Luchando contra el reloj se alcanzaban los últimos pases en Clamores y el Whisky Jazz. En Clamores, dos músicos británicos, el trompetista visitante David George y el saxofonista residente Kevin Robb, comandaban un quinteto con un particular sentido para respetar el bop tal como nació, pero sin acercamiento arqueológico. En el Whisky Jazz, Lou Bennet dispone el continuo ejercicio de su sabiduría junto a Ximo Tébar y el baterista Carlos González. Allí llegan Abdu Salim y Jeff Gordon para seguir dando fuego a la noche. Más allá de lo programado, las buenas sesiones de jazz se prolongan en el momento fortuito y único de la jam-session, escuela de músicos y factoría de aficionados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 20 de febrero de 1990.