Reportaje:

Empeora el estado de salud del poeta Gabriel Celaya

Su mujer asegura que no tienen dinero para pagar la hospitalización

El escritor Gabriel Celaya, de 79 años, ingresado desde el pasado viernes en la clínica Ruber de Madrid, ha sufrido un empeoramiento en su estado de salud. El poeta, que se cayó ayer por la mañana de la cama, se encontraba anoche inquieto, pero consciente, y tras serie retirado el suero cenó un consomé con yema y un zumo de naranja. Su mujer, Amparo Gastón, conocida popularmente por Amparitxu, comentó que la situación económica del matrimonio es angustiosa. "Tras vender la biblioteca de Gabriel", dijo, "ahora vivimos exclusivamente de muy pequeñas cantidades que recibimos de su editor".

Según los médicos que le atienden, Gabriel Celaya tiene agotamiento físico general -su mujer comentó que apenas come desde hace meses- y padece insuficiencia del riego sanguíneo cerebral.El matrimonio Celaya tiene serias dificultades para abordar los gastos de hospitalización del escritor y según su mujer se han venido manteniendo gracias a que el piso en el que viven es de su propiedad y a que no gastan nada en ropa, en ocio "y muy poco en comer".

Ayer por la mañana mientras su mujer Amparitxu atendía a unos periodistas que se habían interesado por el estado de salud del poeta, Gabriel Celaya hizo un mal movimiento en la cama y se cayó de ella, momento en el que Amparitxu, con gran nerviosismo, fue ayudada para incorporar al poeta y devolverlo al lecho. "Fue un momento muy angustioso", comentó Amparo Gastón, "y además estaba liado con los cables del suero y del oxígeno". La alimentación por vía intravenosa que el escritor recibía desde el pasado viernes, día de su hospitalización, le fue retirada anoche. Poco después el poeta comió un consomé con una yema de huevo y un zumo de naranja. "Es casi excepcional que tome esto", dijo Amparitxu, "ya que lleva tres meses que no quiere comer nada".

Para Amparitxu lo primordial es que Gabriel se mejore, aunque no oculta la terrible situación económica que están atravesando. Gabriel Celaya vendió hace cinco años su biblioteca particular -integrada por 12.000 volúmenes- a la Diputación Provincial de Guipúzcoa "por muy poco dinero", según comenta su mujer. Amparo Gastón, que atiende con toda amabilidad a los periodistas y amigos del poeta que se personan en la clínica, no puede evitar derramar lágrimas constantemente.

Una de las personas que más se han interesado por el estado de salud del escritor ha sido el poeta Ángel González, quien piensa iniciar hoy gestiones en la Sociedad General de Autores de España, para ver si se puede hacer cargo de los gastos de hospitalización del poeta, ya que Celaya ha venido cotizando a este organismo durante años.

Poesía social

El verdadero nombre de Gabriel Celaya es Rafael Gabriel Múgica Celaya. En un principio empezó a firmar con el segundo nombre y el segundo apellido para poder compaginar su vocación poética con su pertenencia al consejo de administración de una empresa familiar. Con Blas de Otero y Celso Emilio Ferreiro, es uno de los poetas más representativos de la poesía social. El poeta ha escrito más de 80 libros de poesía y 12 textos teatrales, uno de los cuales, El relevo, fue estrenado el pasado año en Madrid.Nacido en Hernani (Guipúzcoa), en 1911, Celaya es ingeniero industrial por la universidad de Madrid. Casado a los 28 años de edad, en 1939, su matrimonio se rompió siete años más tarde, cuando conoció a Amparo Gastón, Amparitxu, con quién se casó en 1982, después de convivir durante 36 años.

Fecundo escritor, su bibliografía es extensísima y no faltan en ella novelas y ensayos, aunque es fundamentalmente poética. Celaya publicó en 1935 su primer libro de versos, Marea de silencio, y obtuvo un año más tarde el Premio del Centenario Bécquer. En 1956 abandonó su trabajo como ingeniero en la fábrica familiar y se trasladó a Madrid, donde reside desde entonces.

En 1956 obtuvo el Premio de la Crítica por su libro De claro en claro, en 1963 logró en Suiza el Premio Internacional Libera Stampa por el conjunto de su obra, en 1968 recibió el Premio Internacional Taormina y en 1986 el Premio Nacional de las Letras Españolas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 18 de febrero de 1990.