EDUCACIÓN

La universidad de Zaragoza crea un gabinete psicológico para estudiantes

El vicerrector de asistencia a los estudiantes, Pedro Arrojo, ha anunciado que la universidad de Zaragoza contará dentro de unas semanas con un gabinete psicológico y sexológico para atender a los 40.000 alumnos con que cuenta la comunidad universitaria zaragozana. Ya existe el edificio, dentro del propio campus, destinado a este fin, y en breves fechas se sacará a concurso público la contratación de los servicios. Colaboran en este proyecto otras instituciones, como el Ayuntamiento de la ciudad, que aportará tres millones de pesetas.

La decisión del rectorado está motivada por el hecho de que en los últimos años al menos cuatro estudiantes universitarios han muerto, tras arrojarse al vacío desde el edificio Interfacultades de la universidad de Zaragoza.

Séptima planta

El rector, Vicente Camarena, expuso su preocupación ante estos sucesos y señaló: "Tendremos que poner algún psicólogo, alguien que atienda estos problemas. Tenemos que propiciar una ayuda positiva". El rector anunció que existían contactos con otras instituciones para poner en marcha un servicio de asistencia a los universitarios con problemas de depresión, drogadicción o derivados de los estudios y los exámenes. "Tenemos que ayudarles, no sólo académicamente", precisó.El último caso que ha conmovido a este centro universitario ha ocurrido hace unas semanas. Margarita V. H., de 26 años, una estudiante de segundo curso de Idiomas, se encontraba sola, a las cuatro de la tarde, arrodillada en el alféizar de la ventana de un aula de la sexta planta del edificio Interfacultades de la universidad de Zaragoza. "¡Que te vas a caer!", le gritaron algunos compañeros. Luego la vieron precipitarse al vacío como una pluma. La muchacha estaba deprimida desde la muerte de su hermano José Antonio, ocurrida días antes en una escalada alpina.

Pocos días antes del vuelo de Margarita, otro universitario, Fernando María A., llegó a las ocho de la mañana al Interfacultades y, visiblemente nervioso, pidió que le abrieran la puerta. Subió hasta la séptima planta y después testigos presenciales le vieron caer como un trapo contra el asfalto. Fernando había suspendido, al parecer, todos los exámenes de diciembre.

El gabinete psicológico y sexológico de próxima creación estará a cargo de especialistas y atenderá en sus propias dependencias los casos que se le presenten, pero cuando sea preciso podrán ser trasladados a otros centros. Pedro Arrojo ha declarado que no todas las universidades españolas tienen previsto un servicio similar al que ha puesto en marcha la de Zaragoza, que, en su opinión, "sin embargo, se hecha en falta. Es necesario en un colectivo de 40.000 personas, donde las relaciones personales y afectivas se pueden ver deterioradas por la convivencia diaria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 11 de febrero de 1990.

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