Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:TEATRO

Canción de antro

Amor mortal no tiene la consistencia de una obra de teatro. Es un breve juego, de menos de una hora, con reminiscencias de colegio y de lecturas importantes; y de un sentimentalismo irónico colocado en el bolero (se cantan algunos en escena).La historieta podría ser la de un bolero: la chica buena pero perdida por la vida, entre el hombre decente que la ama y el macarra y hampón que la maltrata y, finalmente, la asesina de un navajazo, en la especie de antro donde todo sucede. El bolero -dice el autor en su programa- "ayuda a sobrellevar tanto desplante, tanto fracaso en la ambición en la ternura". Armada canta al amor, y el grupo que le representa, y las dos directoras de escena -Anne Serrano y Pilar Maya- le dan una cierta ironía no demasiado abultada -no es un texto cómico-, pero tampoco conceden mucho a la gravedad del suceso.

Amor mortal

Autor: Alfonso Armada. Intérpretes: Pedro G. de las Heras, Fanny Condado, Julián L. Montero, Nacho de Diego, Nati Lomas, María José del Pozo, Alberto Díaz, Sergio de la Serna.Grupo Koyaanisqatsi. Dirección: Anne Serrano y Pilar Maya. Madrid. Sala Alfil, 15 de enero.

Tiene la superficialidad y la huida del compromiso propios de lo contemporáneo. Tampoco el público está nada decidido en la opción de reírse o llorar, de darse a la tragicomedia. No parece entender totalmente lo que se le da. Los actores de esta compañía, tan insistente en su labor, tienen soltura y desparpajo.

Sergio de la Serna tiene dotes cómicas, y Fanny Condado, tragicómicas. Son todos muy jóvenes, y así era el público del estreno, decidido a sumarse a sus compañeros en cuanto le dieran ocasión, insistentes en los aplausos finales, a los que todos acudieron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de enero de 1990