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Exteriores suspende de empleo y destino a Pedro García Trelles

I. C., El controvertido ex embajador de España en Sudán, Pedro García Trelles, ha sido objeto de una sanción inusual por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores. Tras su cese como jefe de misión en Jartum, el polémico diplomático ha sido, además, suspendido de empleo y destino el 22 de diciembre, nada más regresar a Madrid, según fuentes ministeriales.

Destituido en noviembre por abuso de poder, trato vejatorio a subordinados y desobediencia, García Trelles tenía previsto reincorporarse al ministerio a principios de este mes a la espera de que su colega, Rafael Spottorno, concluya, probablemente el mes próximo, el expediente administrativo que le ha sido abierto.

El subsecretario de Exteriores, Inocencio Arias, ha decidido, sin embargo, suspenderle de forma cautelar de empleo hasta que esté acabado el expediente en el que se inspirará para apartarle durante unos años de la carrera diplomática o, incluso, excluirle. García Trelles seguirá, no obstante, cobrando el 75% de su sueldo.

Esta sanción previa es un tanto inacostumbrada porque generalmente los funcionarios expedientados se incorporan a puestos de su categoría hasta que el subsecretario decida sobre su suerte profesional. La medida es, en opinión de algunos diplomáticos, reveladora de la gravedad de las acusaciones formuladas contra el ex embajador.

Tal y como anunció, García Trelles visitó en Madrid al fiscal general del Estado, Javier Moscoso, para entregarle las pruebas de las irregularidades cometidas, según él, en la embajada en Jartum cuando la encabezaba su predecesor, Herminio Morales.

Desde que el ex embajador formuló esta denuncia, el ministerio ha efectuado una inspección in situ que no ha permitido descubrir ninguna irregularidad excepto el cambio de moneda en el mercado negro, una práctica habitual en las embajadas de países occidentales en Estados socialistas o del Tercer Mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de enero de 1990