Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La policía colombiana mata al 'número dos' del narcotráfico

Gonzalo Rodríguez Gacha, el Mexicano, jefe militar del cártel de Medellin y número dos del narcotráfico colombiano, murió ayer en enfrentamiento con la policía. "Acaba de morir la cabeza de la organización terrorista más grande que ha tenido Colombia. Sin cabeza, lo que sigue es más fácil", dijo el general Miguel Maza Márquez, director del DAS (policía secreta) al anunciar lo que consideró una "buena noticia de Navidad para Colombia y el mundo entero".

La víspera, Colombia había conjurado momentáneamente la peor crisis política de los últimos tiempos. En efecto, los colombianos no tendrán que pronunciarse en referéndum a favor o en contra de la extradición de narcotraficantes. El tema fue sepultado en la noche del jueves cuando, por falta de quórum, no hubo votación en el pleno del Senado. La extradición, según el Gobierno del presidente Virgilio Barco, "no debe ser tema de referéndum ni ahora ni nunca".Los hechos que desembocaron en la muerte de Gacha ocurrieron a primera hora de la tarde, en una finca de la caribeña población de Cobeñas. En esta zona turística los narcotraficantes tiene, varias de sus propiedades. Desde hacía días se tenían sospechas de la presencia del capo de la droga en el lugar. Rodríguez Gacha, de 39 años, era tambien uno de los 12 narcotraficantes cuya extradición había solicitado Estados Unidos.

Según los primeros informes oficiales, los efectivos de la policía de élite -un grupo especializado y entrenado para misiones contra el narcotráfico- sorprendieron al capo de la droga mientras descansaba en una de sus fincas. Hubo un breve tiroteo que dejó 15 muertos: el Mexicano, su hijo Freddy de 17 años, quien al comienzo de esta guerra al narcotráfico fue detenido y acusado de llevar armas ilegalmente, y 13 guardaespaldas.

Uno de los más buscados

Gonzalo Rodríguez Gacha era considerado como uno de los enemigos más grandes de Colombia y uno de los dos hombres más buscados. Se le acusa de la muerte de Jaime Pardo Leal, jefe de la Unión Patriótica (UP), y de varios de los miembros de este grupo de izquierdas. Era el más anticomunista de los jefes de la mafia colombiana. Se dice que estuvo detrás de las matanzas campesinas que horrorizaron al país el año pasado. Días después del asesinato del candidato liberal Luis Carlos Galán, el 18 de agosto, Rodríguez Gacha dijo a un periodista que no se unía a la guerrilla para combatir al Estado porque sus principios anticomunistas se lo impedían.Al conocerse la noticia de su muerte hubo caras alegres en el Senado de la República, que en ese momento, en reunión plenaria, aprobaba la ley del indulto para los guerrilleros. "Es una buena noticia la desaparición de este siniestro personaje", dijo el senador de este movimiento Hernando Hurtado.

Rodríguez Gacha nació en Pacho, una pequeña población distante una hora de Bogotá. Cuentan los pachunos que juró, siendo jornalero, que algún día sería dueño del municipio entero. Lo logro: en Pacho, el Mexicano logró construir un verdadero fortín. Para defenderlo contaba con el ejército particular más grande de Colombia. Se dice que más de 1.000 hombres formaba su autodefensa. En agosto, días después de que el Gobierno declarara la guerra al narcotráfico, el Ejército tomó las fincas de Rodríguez Gacha y dejó al descubierto todo ese mundo de fastuosidad que rodeaba al capo de la droga. La caballeriza de su caballo preferido era una casa lujosamente enmoquetada. En el búnker en el que vivía el mafioso, la cama y los grifos eran de oro. Según la revista norteamericana Forbes era uno de los 14 más ricos del mundo, con una fortuna de 400.000 millones de pesos (unos 100.000 millones de pesetas).

La carrera de enriquecimiento la inició Rodríguez Gacha a comienzos de la década de los 70, en las minas de esmeraldas de la provincia de Boyacá. Fue empleado del zar de las gemas, Gilberto Molina. Cuando reunió los primeros pesos se independizó y se dedicó a un negocio más rentable: el narcotráfico. Al lado de Pablo Escobar, el otro de los hombres más buscados en Colombia y de los tres hermanos Ochoa, se convirtió en uno de los pilares del cártel de Medellín.

La muerte de Rodríguez Gacha es considerada como un gran éxito del Gobierno de Virgilio Barco. Es la muerte de un poderoso enemigo de Colombia y es también la muerte de un personaje alrededor del cual se tejieron muchas leyendas. Por él el Gobierno ofrecía 150 millones de pesos de recompensa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de diciembre de 1989

Más información

  • El presidente Virgilio Barco se apunta un triunfo político al evitar un referéndum sobre las extradiciones