Personajes con argumento
Tránsit ocho bailarines con sede en Mataró, en torno a la coreógrafa María Rovira- ha encontrado en este su tercer espectáculo, Transtorn, una buena línea media entre la investigación del movimiento y la danza con argumento. Integran los ejercicios de perdida y recuperación del equilibrio, los saltos y las caídas -con frecuencia dinámicamente interesantes y los cambios de intensidad y ritmo en un desarrollo escénico de encuentros y desencuentos entre los bailarines que, sin llegar a ser personajes, adquieren entidad física y psicológica por su presencia escénica como personas.El espectáculo, presentado este fin de semana en la Sala Olimpia dentro del ciclo Fronteras del teatro se beneficia de una música -de Óscar Roig- con mucha capacidad de ambientación y color emocional que, en algunos momentos, dicta con excesivo poder el movimiento, y ofrece, en un conjunto, una producción cuidada. El derroche de energía en que se basa el movimiento no carece de inventiva y durante los primeros 30 ó 40 minutos, el espectáculo sujeta al público, pero al prolongarse, la falta de estructura dramática hace que sea difícil mantener la tensión. El movimiento se hace cada vez más retórico y el interés se desvanece. Una pena, porque el espectáculo denota no sólo dedicación y una línea de trabajo interesante, sino ideas y capacidad para desarrollarlas. La exigencia que parece imponerse a los grupos de danza contemporánea de presentar espectáculos de al menos 60 minutos seguidos no parece beneficiarles en nada y en esto caso hubiera tenido mucho más interés contemplar antes algún trabajo anterior de este grupo, seguido de una síntesis de este Transtorn.
Transtorn
Tránsit. Coreografía: María Rovira. Música: Óscar Roig. Escenografla y diseño gráfico: Joaquim Roy. Sala Olimpia. Madrid, 9 de diciembre.


























































