La SIP condena la amenaza del narcotráfico contra la libertad de prensa
ENVIADO ESPECIAL
La asamblea anual de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), reunida en Monterrey (Nuevo León, México), condenó enérgicamente ayer la amenaza de los narcotraficantes contra la libertad de prensa, y decidió aceptar la invitación de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) de celebrar en 1992 su asamblea general en Madrid. La SIP, que cumple ahora 45 años, agrupa a unas 1.200 publicaciones del hemisferio occidental.
Durante las sesiones ocurrieron atentados contra periodistas en El Salvador y Colombia, lo que motivó una enérgica condena de la SIP y una resolución de apoyo al diario colombiano El Espectador, víctima de la mafia de los narcotraficantes.
La SIP decidirá también publicar conjuntamente hoy un editorial en todas sus publicaciones titulado Un desafío para el continente, escrito por Augusto Núñez, del periódico brasileño 0 Estado de Sao Paulo.
El editorial concluye con este párrafo: "El objetivo de los narcotraficantes es neutralizar al Estado -asumiendo el poder o convirtiendo a los gobernantes en socios suyos, tal como ocurre en Panamá- para impedir la reacción de la parte saludable de la sociedad. Estimulados por los ejemplos sombríos de sus similares en Medellín y Cali, animados por la omisión o impotencia del Gobierno colombiano, otras bandas de asesinos en otras naciones se sentirán tentadas a copiar sus métodos. Por consiguiente, es preciso detener el avance de los cárteles. Lo que está en juego en Medellín no es sólamente la libertad de prensa. Es la propia libertad".


























































