Hacia el futuro
Si en la escena jazzística local se están dibujando algunas líneas que pueden conducir al futuro, blien vale la pena tomar seriamente en cuenta a Abdu Salim. Nacido en Texas, residente en Sevilla, después de capitanear sus grupos ha contado en los últimos tiempos con una constante plataforma de despegue en la compañía de Lou Bennet. Instrumentista -saxos, tenor y soprano-, merecedor de escucha cualquier noche, Salim está en un momento en el que también debe llevar adelante su carrera como líder. A falta de una formación estable, en estos días ha podido presentar su propia música -la de un maduro y afortunado bopper abierto a Andalucía y al islam- en una compañía que ha funcionado: una rítmica con el pianista Joshua Edelman, el contrabajista Javier Colina y el baterista Jimmy Castro; y la presencia de Malik Yakub, quien tanto ocupó la plaza de segundo tenor, logrando imponer su personalidad aún bien lejos de las habituales batallas de tenores, como la de pianista insólito. Yakub es un músico original y cargado de significados, visiblemente desaprovechado en nuestra escena.
Abdu Salim Quintet
Café Central. Madrid. Hasta el 3 de agosto.
Lo que se presenta al público no es el punto máximo al que se podría llegar, pero cualquier aficionado puede ir corriendo a disfrutar hasta donde se llega cada noche. Salim sigue el camino de la escuela de Texas hasta el espacio abierto por Coltrane, y en cada uno de sus solos consigue liberar mucha de la música que lleva dentro. Es un compositor afortunado, y sus temas cuentan con el encuentro de belleza accesible que hace de una composición un estándar del jazz, un acto presente que anuncia las posibilidades del futuro.


























































