El trabajo con pantallas de ordenador presenta problemas para la corrección de la vista

El trabajo con pantallas de ordenador tiene una difícil solución para las personas que necesitan corrección de la vista, según lo expuesto por ópticos y optometristas en el IV Congreso Internacional de la Presbicia. En el caso de presbicia o vista cansada, las lentes bifocales y lentillas están excluidas. Por otra parte, estudios realizados en los países nórdicos no han confirmado los temores existentes sobre la relación entre trabajo con pantallas y pérdida de visión.

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La optometría ocupacional, que estudia las condiciones de trabajo de las personas para proceder a una adecuada y óptima corrección de la vista en su puesto de trabajo, se está convirtiendo en una rama en auge. Expertos suecos y noruegos presentaron durante el IV Congreso Internacional de la Presbicia, organizado recientemente en Marraquech (Marruecos) por la empresa Essilor, estudios realizados en poblaciones de trabajadores manuales, por una parte, y en oficinistas y técnicos que utilizan habitualmente pantallas de ordenador, por otra.

Gunnar Horgen, noruego, ha estudiado durante los ocho últimos años a los trabajadores de la empresa de electrónica Alcatel en Oslo que trabajan habitualmente con pantallas en trabajos como diseño por ordenador. Fueron dos estudios consecutivos, que abarcaron a un total de 300 personas. Se efectuó la corrección de la vista (en casos de hipermetropía, miopía, astigmatismo y vista cansada) con criterios normales en dos grupos de ellos y otro quedó de control, con su corrección anterior o sin ella. En la investigación se excluyó a las personas que presentaban patologías del ojo.

Los trabajadores contestaron a un cuestionario sobre molestias en la visión (cansancio, picor, ojos enrojecidos, visión borrosa, dolor de cabeza, dolor de ojos) y al cabo de un año volvieron a contestar. En los dos primeros grupos se observó una mejoría muy significativa de los síntomas, mientras que en el tercero la situación empeoró respecto a la visión borrosa, y no se observaron cambios respecto a los otros síntomas. El dolor de cabeza frontal persistía como síntoma más significativo.

Este estudio no encontró una aceleración de la miopía atribuible al trabajo con pantallas en ninguno de los grupos estudiados. Especialistas canadienses comentaron que habían observado un aumento temporal de la miopía tras varias horas de trabajo seguidas en la pantalla.

Distancia clave

La corrección de la vista debe tener en cuenta las condiciones de trabajo, explicó Horgen. En el trabajo con pantalla la distancia clave es la distancia media, unos 60 centímetros, pero se debe de tener en cuenta que en realidad el trabajador debe disponer de buena visión desde los 40 centímetros a los 80 centímetros. Con el aumento de la edad media de los trabajadores que trabajan con pantallas se agrava el problema al aparecer la presbicia o vista cansada, un fenómeno que afecta a la visión cercana de la mayoría de las personas a partir de los 45 años.

La solución no es fácil, según este especialista. "Yo opté por reorganizar caso por caso el puesto de trabajo —de forma que el trabajador no tuviera que abarcar distintas distancias y dispusiera de una iluminación adecuada, sin brillos— y efectuar la corrección con una lente simple. Ni las lentillas ni las lentes bifocales o progresivas son aceptables".

Esta solución técnica lleva al problema de quién paga las gafas necesarias para trabajar, distintas en la mayor parte de los casos de las habituales del trabajador. En Suecia y en Noruega este supuesto está previsto, pero mientras en Suecia la empresa debe pagar obligatoriamente las gafas, en Noruega el tema está sujeto a negociación caso por caso entre empresa y sindicatos.

El sueco Bengt Palm presentó su experiencia con trabajadores de la construcción —-albañiles, fontaneros, escayolistas, carpinteros e instaladores— y señaló que el 55% de ellos afirmó sufrir habitualmente molestias en la vista, un porcentaje curiosamente muy similar al de los oficinistas. De ellos, el 14% resultó necesitar gafas especiales para el trabajo, en la mayor parte de los casos por tener que fijar la vista habitualmente en una distancia intermedia por encima de la horizontal. Un 40% tenía que utilizar gafas de seguridad por la peligrosidad de sus condiciones de trabajo, aunque gran parte no lo hacía habitualmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 30 de junio de 1989.

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