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FERIA DE SAN ISIDRO

Ruiz Miguel afirma que ha pasado a la historia del toreo

E. M., Francisco Ruiz Miguel, que debuta hoy en la feria de su despedida, considera que ya ha pasado a la historia del toreo. Dice que la suspensión del festejo del pasado día 22, en el que estaba anunciado, le impidió añadir una nueva medalla a su carrera, llena de marcas. Actúa junto a Tomás Campuzano, que también hace su primer paseíllo y tiene pendiente otro compromiso, y Rafi de la Viña, que cumple esta tarde su segundo y último contrato en el abono, pues ya toreó en la corrida del día 13, con la que se inició la feria. Los toros anunciados son de la divisa de Alonso Moreno de la Cova.

Tres de los toros de Alonso Moreno fueron rechazados ayer en el reconocimiento veterinario y es probable que la empresa presente hoy, para sustituirlos, otros tantos de Murube.Ruiz Miguel asegura que en estos momentos le da mucho más miedo la lluvia y el mal tiempo que los toros, aunque su opinión cambiará a partir de las siete de la tarde. "Su dilatada carrera incluye haber lidiado cerca de 90 corridas de Victorino Martín, otras tantas de Miura, y más de 40 de Pablo Romero y de Murteira", por lo que presume: "Son una marca que ningún otro espada ha igualado.

Por esa razón considera que he pasado a la historia de la fiesta: "Y me gustaría cerrar mi página de la feria de San Isidro con nuevas salidas a hombros por la puerta grande. Claro, para ello es imprescindible que no vuelva a llover, como el pasado lunes, y se pueda celebrar el festejo". Se muestra dispuesto a torear la corrida que se supendió si se repite al final de la feria: "Aunque depende también de mis compañeros y del empresario". Si es así, y contando con la de Victorino Martín, en la que también está anunciado, alcanzará las 46 actuaciones en la feria.

Sólo le supera el ya retirado Paco Camino, que actuó 47 tardes. "Aunque sea me apunto a alguna sustitución si se produce todavía en lo que resta de abono ", bromea, "o vuelvo en 1990 sólo para torear en el ciclo isidril y batir otro récord más". No olvida sus habituales piropos a la afición madileña, de la que se despedirá definitivamente en la feria de otoño: "Es la más entendida. No es por hacerle la pelota, que ni lo necesito ni ha sido nunca mi estilo. Es que le debo todo lo que he conseguido, que no es poco, y la quiero de verdad".

Entre sus mejores recuerdos guarda la multitud de triunfos que ha obtenido con toros de la divisa de Alonso Moreno: "Tengo un especial cariño a esta ganadería. He cortado muchas orejas con sus reses. Son toros no muy grandes, pero encastados, que es lo importante". Señala que hace 4 temporadas que no lidia toros de Moreno en Las Ventas y recuerda muy especialmente a Escandallero, con el. que alcanzó un gran éxito durante la feria de San Isidro de 1985".

El verdadero De la Viña

Rafael de la Viña comenta que todavía no han visto en Madrid su verdadero toreo desde que tomó la alternativa, ya que en las dos ocasiones en que ha venido no pudo lucir por culpa de los toros, según manifiesta. "Menudos regalitos me echaron", comenta, "El año pasado toros de El Sierro, y en la primera de esta feria, de Pablo Romero. 0 sea, dos ganaderías malísimas". Hoy, con los de Alonso Moreno, "que son otra cosa, y suelen salir bravos", añade, quiere enlazar con la feria de 1987, en la que, siendo novillero, abrió la puerta grande.

El albacetense explica que si vino a matar toros de las dos citadas ganaderías es porque no le quedaba otro remedio, por no estar en manos de un apoderado de los que manejan la fiesta, aunque se encuentra muy contento con Justo Ojeda.

Tampoco a Tomás Campuzano le lleva ninguno de los grandes, lo que para él es un motivo de orgullo: "Tantos años arriba con mi esfuerzo y el de mi apoderado, Alberto Aliaflo es para mostrarse orgulloso, ¿no?".

Presume además de haber llegado a figura desde sus triunfos en las duras corridas veraniegas de Madrid de 1980 y 1981, que le catapultaron. "Aunque ahora tampoco me echan nunca losjandillitas", expone; y se resigna: "esto no hay quien lo cambie".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de mayo de 1989