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Tomas Borge: "Al principio concebimos la democracia sólo por razones tácticas"

El comandante Tomás Borge, el líder histórico de la dirección sandinista, garantizó a EL PAÍS que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) conducirá ahora a Nicaragua hacia un verdadero régimen pluralista porque ha comprendido finalmente el valor de "la democracia tradicional". Borge, que anunció que no pretende ser candidato presidencial, reconoció que hasta ahora los sandinistas prometían cambios democráticos sólo por razones tácticas, pero aseguró que esto ha sido ya corregido por la dirección del partido y que las elecciones previstas para el año próximo serán libres y limpias.

Tomás Borge, de 58 años de edad, manifestó en una conversación con este diario en Managua que el compromiso asumido en El Salvador por el presidente Daniel Ortega ante los jefes de Estado centroamericanos para introducir reformas democráticas en la legislación nicaraguense responde a un sincero cambio de actitud por parte de los gobernantes sandinistas."Al principio", declaró el ministro del Interior e integrante de la cúpula de nueve comandantes que rige los destinos de este país, "concebimos la sociedad pluralista y la economía mixta por razones tácticas. Sobre la marcha nos dimos cuenta de que no era sólo eso. La realidad nos enseñó que era una estrategia y que era una. equivocación el monopolio ideológico".

Borge habla, desde la mesa de un restaurante con nombre y pretensiones francesas, con la autoridad del único dirigente sandinista que pertenece al partido desde su creación, el único que conoció de cerca los sueños del fundador, Carlos Fonseca Amador. Habla, en presencia de su mujer Josefina, con la seguridad de quien se cree capaz de explicar convincentemente la pirueta ideológica que se dispone a ejecutar la revolución sandinista.

"Al principio", añade, "hablábamos de pluralismo político suponiendo su temporabilidad, lo concebíamos como algo transitorio, aunque no lo podíamos decir así. Es ahora cuando admitimos que no es temporal, que su uso no es para una coyuntura sino que tiene un papel histórico. Ahora no tenemos más alternativa: podemos afirmar con claridad que el pluralismo político no es una concesión operativa, sino que tiene carácter histórico".

El 'duro' del sandinismo

El comandante Borge, laureado escritor, político temperamental y conciencia eterna de los nueve, explica que "los revolucionarios creyeron durante años que las formas democráticas tradicionales no sirven para nada, y recién ahora descubrimos que sí sirven". "De pronto nos hemos dado cuenta de que los instrumentos de la democracia tradicional valen en manos de los revolucionarios, como las armas también cumplen su labor en manos de los. contrarrevolucionarios".El tono rotundo de sus palabras revela que Borge, habitualmente catalogado de "duro", concede trascendencia a su mensaje, nunca antes escuchado con tanta claridad de boca de un dirigente nicaragüense. Tal vez por eso quiere precisar que su criterio "no supone una declaración antimarxista". "Haber decidido que las formas de la democracia son válidas es más bien haber confirmado la justeza del marxismo, porque no fue el marxismo el que se opuso a la democracia, sino los burócratas". El comandante sandinista añade que "el marxismo en ninguna medida ha sido una bandera de la revolución nicaragüense, sino un instrumento de análisis, pero para hacer eso había que ser marxista; en otras palabras, los mejores marxistas de este país son aquellos que no dicen que son marxistas, los dirigentes del Frente Sandinista de Liberación Nacional".

Antes del próximo día 25, el Gobierno nicaragüense deberá haber promulgado, de acuerdo con el compromiso de El Salvador, las reformas de la ley electoral aprobadas el martes pasado por el Parlamento nicaragüense y una ley de medios de comunicación que permitan elecciones democráticas en febrero del próximo año, lo que Tomás Borge llama "la última oportunidad para acabar con el sandinismo". "Después de haber fracasado en la vía militar, a Estados Unidos sólo le queda la opción de derrotar al FSLN en las elecciones".

El Gobierno, sin embargo, "no concibe la posibilidad de una derrota". "Hay", explica, "un sector muy estable de apoyo al FSLN que se aproxima al 50% y que puede arrastrar a otros sectores. El conjunto del resto de los partidos constituye una fuerza considerable, pero cada uno de ellos por separado tienen porcentajes irrisorios".

Elecciones diáfanas

El ministro del Interior nicaragüense descarta absolutamente el peligro de fraude. "Nos hemos comprometido de tal modo y frente a tanta gente a realizar elecciones diáfanas que no habrá más alternativa que reconocer el resultado de esas elecciones. La ley indica que, si pierden, el presidente y el vicepresidente renuncian de inmediato y la Asamblea nombrará al presidente y al vicepresidente que resulten ganadores". "¿Cómo hacemos para evitar eso?", se pregunta. "Imposible. Tendríamos que dar un golpe militar, y si ocurriese aquí nos invaden los norteamericanos y nos vuelve la espalda el mundo".Más relajado por la entrada en la madrugada entre amigos y coca-colas, Borge afirma que todavía no está decidido el nombre de la persona que aspirará a la presidencia por el FSLN. Considera, sin embargo, que él no es, por su imagen externa, la persona adecuada para ese cargo, al que tampoco dice aspirar.

"A la hora de decidir un candidato hay que tener en cuenta su imagen. Es verdad que yo tengo en Estados Unidos y en otros centros de poder mundiales una imagen de hombre extremista, que es falsa, pero que existe, que yo no puedo soslayar. Me dicen que algunas áreas políticas no mirarían con simpatía que yo fuera candidato a la presidencia de la República".

"En todo caso", manifiesta, "cualquier miembro de la Dirección Nacional nos representa a todos. Es como ser todos presidentes de alguna manera". Borge aclara que, de acuerdo al sistema de dirección utilizado por los nueve comandantes, "no se pueden tomar por separado decisiones que tengan valor estratégico, y eso incluye a todos". En su opinión, este sistema seguirá rigiendo después de las próximas elecciones y "mientras sobreviva la Dirección Nacional".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de abril de 1989

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