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El primer ministro de Japón, Takeshita, se niega a dimitir por el 'escándalo Recruit'

El primer ministro de Japón, el liberal-conservador Noboru Takeshita, excluye la posibilidad de una dimisión de su Gabinete, junto a la disolución de la Cámara de Diputados y la convocatoria de elecciones anticipadas, como solicitan desde la oposición socialistas y comunistas, tras las implicaciones del escándalo Recruit, cuyos principales protagonistas se encuentran encarcelados.Ayer la policía detuvo a dos ejecutivos de la firma Recruit Cosmos, con lo que se elevó a cinco el número de detenidos desde el pasado lunes, incluido el presidente de la compañía, Hiromasa Ezoe. A Ezoe se le considera inspirador de la cesión, a bajo precio, de acciones de su firma a varios políticos vinculados al partido en el poder, el PLD, junto a otros de la oposición, así como a altos funcionarios, periodistas y dignatarios, en un escándalo que abarca a unas 150 personas y afecta seriamente la credibilidad del equipo de Takeshita.

"No puedo hacer ningún comentario al respecto", dijo ayer Takeshita, al difundirse la noticia de las nuevas detenciones en un affaire que además de políticos implica también en prácticas irregulares de especulación financiera entre Recruit Cosmos y la firma NTT, la compañía telefónica japonesa.

Por dos veces consecutivas en lo que va de semana, el primer ministro rechazó toda idea de elecciones anticipadas, a fin de intentar frenar un escándalo que repercute directamente en la imagen pública de Takeshita, como demostró la derrota del candidato del PLD en la elección para un escaño a la Cámara alta, celebrada el pasado domingo en Fukuoka, al sur del país.

Takeshita insiste en su plan de reforma política, que cambie la orientación actual de los tradicionales vínculos entre el poder y el dinero en la escena política nipona, mientras se prepara para una apretada agenda diplomática durante la cual deberá entrevistarse con más de 40 altos dignatarios del mundo entero que acudirán la semana próxima a Tokio con motivo de los funerales del Estado del emperador Hirohito, fallecido el pasado 7 de enero, tras una larga agonía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de febrero de 1989