El cáncer que puede evitarse

La modificación de ciertos hábitos de vida es útil para evitar la aparición de los tumores

Uno de cada tres españoles enfermo de cáncer consulta a su médico cuando la dolencia ha sembrado ya su cuerpo de copias del tumor maligno y existen pocas posibilidades de curación. La enfermedad tumoral, que se cobra anualmente 60.000 víctimas entre los españoles, es todavía una bestia negra, cuando su abordaje precoz cambia drásticamente las expectativas de vida de los pacientes. De todos los europeos, son los ciudadanos de este país los que consideran, en mayor proporción y erróneamente, que el cáncer no es evitable. Pero la opinión de los expertos es muy otra. La clave está en los hábitos de vida (como la dieta o el tabaco), modificables para conjurar los riesgos.

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Machaconamente, la máxima autoridad sanitaria de los Estados Unidos, Everett C. Koop, el famoso Surgeon General del Servicio de Salud Pública de ese país recitaba recientemente en Venecia, en el curso de un encuentro internacional sobre cáncer y SIDA, las conclusiones de su último informe anual, tal se tratara de un alegato exclusivo, dedicado a los temibles y devastadores efectos del tabaco, la sustancia carcinogénica más potente que se conoce, según varios autores."Fumar incrementa 22 veces el riesgo de cáncer de pulmón en los hombres y 11 veces para las mujeres", sentencia, "y el 87% de los casos de carcinoma broncopulmonar se relaciona directamente con el hábito de fumar. Un tercio de los cánceres se deben al efecto del tabaco". Koop considera con preocupación el efecto del tabaco entre las mujeres, "a quienes las compañías que comercializan los cigarrillos dirigen sus atenciones, junto con los trabajadores, manuales, los negros y los niño. En EE UU, desde 1986 el cáncer de pulmón es el más frecuente entre las mujeres, y ha sobrepasado al de mama". Este tumor es el más frecuente entre los hombres.

Padres fumadores

"Unos 3.800 fumadores pasivos mueren de cáncer de pulmón cada año en los EE UU y se sabe que, entre los hijos de dos padres fumadores, el riesgo de padecer un tumor maligno de este órgano es muy elevado"."Este peligro es función exponencial de lo que haya durado la exposición al humo del tabaco", indicaba en la misma reunión Dimitrios Trichopoulos, profesor adjunto de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de Harvard. "Y la exposición pasiva precoz al humo del tabaco puede tener implicaciones de desproporcionado alto riesgo. Y se ha podido estimar pobremente la importancia de este hecho por fallos en la clasificación de fumadores y no fumadores", añadió Trichopoulos que recordó que se han encontrado relación entre fumadores pasivos y cáncer de tumor en la inmensa mayoría de las investigaciones, una de las cuales ha sido efectuada por el propio científico griego.

En el capítulo de los alimentos, la fuerte reducción de alimentos con grasa en la dieta diaria puede reducir una media del 80% de los casos de varios cánceres muy frecuentes, según las estimaciones de Maureen H. Henderson, jefa del programa de investigación sobre prevención del cáncer del centro Fred Hutchinson de investigación de esta enfermedad.

"Si las personas de edades comprendidas entre los 55 y los 69 años redujeran un 60% las grasas que comen diariamente en varios alimentos de origen animal o vegetal, el riesgo se reduciría drásticamente", según la científica, profesora de epidemiología de la universidad de Washington. "Se eliminarían el 82% de cáncer de útero, y el 88% de los tumores malignos de colon, el 76% de los de mama, el 71 % de los de ovarios y el 49% de los casos de tumores malignos de recto en las mujeres de mediana edad con esa reducción", indicó Henderson en Venecia.

Para los hombres, los resultados son parecidos, con la particularidad de que el cáncer de próstata, el segundo en frecuencia entre la población masculina, desaparecería prácticamente de los anales clínicos, ya que la investigadora sitúa en un 99% la reducción de los casos de este tumor siguiendo las indicaciones dietéticas citadas. Los casos de cáncer de colon se verían mermados en un 80% y los de recto en un 59%.

Tumores y dieta

Henderson ha trabajado durante tres años con 2.000 mujeres norteamericanas voluntarias que redujeron la grasa en su dieta hasta en un 38%. "Estas personas disminuyeron sus niveles de colesterol en sangre, perdieron una media de tres kilogramos de peso y aceptaron bien el régimen, que incluso fue seguido por sus familiares y amigos", añadió la doctora."Ya teníamos datos en humanos sobre la relación de los tumores malignos con la dieta. Eran estudios sobre las diferencias entre países en incidencia de cánceres, tendencias históricas de frecuencia de esta enfermedad en diferentes comunidades y modificaciones en esa incidencia debidas a los cambios en la alimentación por emigraciones", recordó, "y en animales se ha relacionado la grasa con los tumores de útero, ovarios, mama e intestino".

La científica quiere impulsar en los EE UU un programa de prevención cuyo resultado sea, en el año 2.000, la reducción de hasta el 75% de todos los cánceres con una disminución de la grasa en la alimentación menos drástica.

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Sobre la firma

Ana Alfageme

Es reportera de El País Semanal. Sus intereses profesionales giran en torno a los derechos sociales, la salud, el feminismo y la cultura. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactora jefa de Madrid, Proyectos Especiales y Redes Sociales. Ejerció como médica antes de ingresar en el Máster de Periodismo de la UAM y EL PAÍS.

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