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EUROPA Y ORIENTE PRÓXIMO

De Adolfo a Felipe

La foto histórica tiene ya casi 10 años. Se tomó el 13 de septiembre de 1979. El entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y Yasir Arafat sonríen y se abrazan. Antes, era el vacío. Después, el proceso de normalización, que pasó por el reconocimiento de la OLP como legítimo representante del pueblo palestino, el estatuto diplomático para la oficina de la organización en Madrid, la misión de buenos oficios de la CE durante la presidencia española y la nueva visita de Arafat, recibido con honores de jefe de Estado y ya con Felipe González al frente del Ejecutivo español. Como contrapunto de este acercamiento hay que reseñar el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Israel.En 1979, como en 1988, el líder de la OLP estuvo rodeado de un impresionante dispositivo de seguridad. Arafat se llevó de Madrid buenas palabras y pruebas de que se le consideraba el líder natural de los palestinos, tanto los de la diáspora como los de los territorios ocupados por Israel.

Con la llegada del PSOE al poder, en 1982, el proceso de acercamiento prosiguió, aunque con altibajos. El 28 de diciembre de ese mismo año Arafat efectuó una visita relámpago a Mallorca, donde se entrevistó con el canciller austriaco, el judío Bruno Kreisky, para tratar de la mediación de éste en un intercambio de prisioneros con Israel.

No hubo entonces contactos significativos con funcionarios españoles, pero no tardó en hacerse visible que había buenas vibraciones entre España y la OLP. Así, por ejemplo, Arafat telefoneó al rey Hassan 11 de Marruecos en marzo de 1983 para que éste congelara sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla ante la visita de Felipe González a Rabat y Fez. El 1 de marzo de 1984, González y Arafat se entrevistaron en Aman durante 50 minutos. La fotografía no mostró sonrisas tan abiertas, pero la atmósfera del encuentro fue de amistad y comprensión.

También el titular de Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, se reunió con el líder palestino, el 7 de octubre de 1985, en Túnez. Faltaban poco más de tres meses para que el Gobierno socialista se decidiera a aprobar su principal asignatura diplomática pendiente. El 17 de enero de 1986 se establecían relaciones diplomáticas plenas con Israel y, simultáneamente, se reafirmaba que la OLP era el representante del pueblo palestino. Unos meses después, el 14 de agosto, se elevaba el rango de la oficina de la organización palestina en Madrid, que pasó a gozar de todos los privilegios de una misión diplomática, excepto el de la inmunidad. Los años siguientes, en la recepción del Rey al cuerpo diplomático, don Juan Carlos estrechó la mano de¡ embajador de la OLP.

En los últimos años, el Gobierno de Felipe González ha batallado por el establecimiento de un diálogo de paz. Un diplomático español acogió en su domicilio de Túnez el primer contacto informal entre la OLP y Estados Unidos.

Con la asunción de la presidencia de la CE, España está coordinando la iniciativa comunitaria que tiene en la convocatoria de una conferencia internacional su objetivo más visible. Por eso viajó Fernández Ordoñez a Oriente Próximo hace unas semanas. Y por eso está hoy Arafat en Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de enero de 1989